Este viernes 25 de julio, el gremio servirá 300 porciones de guiso de lentejas para trabajadores y sus familias. La actividad refleja la crítica situación laboral de la construcción en la región, donde todos los afiliados se encuentran sin empleo formal.

En un contexto marcado por la desocupación total del sector de la construcción en la Cuenca Carbonífera, la delegación local de la UOCRA organiza una nueva olla solidaria para acompañar a sus trabajadores. Este viernes 25 de julio, a partir de las 12:30 horas, se distribuirán 300 porciones de guiso de lentejas en la intersección de la calle Julián Fur y Ruta Complementaria 20, un punto emblemático para las manifestaciones del gremio.
Carlos Berdoy, delegado de UOCRA en 28 de Noviembre, explicó que esta acción se inscribe en una serie de iniciativas sociales que buscan contener a los más de 300 trabajadores registrados en la base de datos del gremio, todos actualmente desocupados. La última actividad similar fue el 1° de mayo, cuando se entregaron unas 600 porciones de locro.
“Hoy tenemos el 100% de nuestros compañeros sin empleo. La changa es una pelea diaria en la calle, pero el clima y la falta de obra pública hacen todo más difícil”, sostuvo Berdoy, quien agradeció la solidaridad de la comunidad que colabora con donaciones y rifas para sostener estas acciones.
El dirigente señaló que, tras una reciente reunión con el gobernador Claudio Vidal y el referente regional Rubén Crespo, se reactivaron las expectativas laborales para la zona. “El gobernador se comprometió a acelerar licitaciones y obras locales como la finalización del Colegio Santa Cruz y el gimnasio del gremio APS. También están en carpeta el EIPE y el aeropuerto de 28 de Noviembre”, explicó.
Sin embargo, aclaró que aún no hay trabajadores en actividad y que esperan que en las próximas semanas se concreten adjudicaciones para que las obras puedan comenzar y los obreros tengan una pronta inserción laboral.
La UOCRA también prepara otras acciones solidarias de cara al Día de las Infancias, como se hizo en años anteriores, mientras continúan atendiendo en la delegación de lunes a viernes de 9 a 13 horas, con un sistema rotativo de firma presencial.
“Estas ollas populares son una forma de sostenernos como comunidad, de estar cerca de nuestros compañeros y sus familias en los momentos más difíciles”, cerró Berdoy.