Bruselas ha incluido al servicio de mensajería instantánea WhatsApp, propiedad de Meta, en la lista de las grandes plataformas a las que se le aplica el Reglamento de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas inglesas), la normativa comunitaria diseñada expresamente para domar a las grandes tecnológicas. La DSA establece obligaciones específicas a las empresas consideradas too big to care (demasiado grandes para preocuparse): les exige una rápida retirada de contenido ilegal y les conmina a luchar contra la desinformación bajo la amenaza de fuerte sanciones.
La Comisión incluye a WhatsApp en la lista de las tecnológicas más fiscalizadas