La empresa local estuvo a cargo de la construcción del espacio especialmente diseñado para albergar el tomógrafo, una obra de alta complejidad técnica que fue ejecutada en un plazo de casi tres meses y ya se encuentra concluida.

La empresa BIM Construcciones fue la responsable de llevar adelante la obra de construcción de la sala del tomógrafo en el Hospital José Alberto Sánchez de Río Turbio, una infraestructura clave para la futura puesta en funcionamiento del equipo de diagnóstico por imágenes de alta complejidad que beneficiará a toda la Cuenca Carbonífera.
En diálogo con Fm La Voz de la Cuenca 105.1, el referente de la empresa, Maximiliano Márquez, brindó detalles sobre el desarrollo de la obra, señalando que los trabajos comenzaron a mediados de octubre y finalizaron el 31 de diciembre, cumpliendo con los plazos previstos. “El plazo aproximado de obra era de tres meses y logramos finalizarla en tiempo y forma, entregando todo lo que se había pactado”, explicó.
La obra consistió en una ampliación del hospital sobre una superficie total de 50 metros cuadrados, ejecutada mediante el sistema constructivo Steel Frame, una modalidad que permite agilizar los tiempos de ejecución y resulta especialmente apta para la región, teniendo en cuenta las condiciones climáticas y la corta temporada de construcción. “Es un sistema muy recomendable para la zona, por la rapidez de ejecución, la eficiencia térmica y los beneficios que ofrece”, detalló Márquez.
El nuevo espacio cuenta con una sala principal para el tomógrafo, una sala de comandos, una sala técnica y un vestuario, todas diseñadas para cumplir con los estrictos requerimientos técnicos y de seguridad que demanda este tipo de equipamiento médico. Debido a la radiación que emite el tomógrafo, el proyecto no contempla aberturas exteriores, ya que la sala posee un sistema de blindaje especial, mientras que las puertas interiores son plomadas.
En cuanto a las terminaciones, Márquez indicó que se utilizó piso de goma, habitual en clínicas y hospitales, y un cielo raso de durlock con iluminación integrada. La instalación eléctrica y el sistema de calefacción fueron realizados en conjunto con la empresa local GES Ingeniería, optándose por radiadores eléctricos. “Toda la parte eléctrica quedó funcionando correctamente”, aseguró.



Asimismo, explicó que la obra fue supervisada periódicamente por la empresa encargada de la donación del tomógrafo, que realizó certificaciones mensuales de avance y dio por concluida la etapa constructiva. Actualmente, solo resta la instalación de los equipos de aire acondicionado —necesarios para mantener la temperatura adecuada de la sala— y la capacitación del personal para la puesta en funcionamiento definitiva del tomógrafo.
Finalmente, Márquez destacó la importancia de haber podido realizar esta obra con mano de obra local y valoró la experiencia para la empresa. “Fue un desafío importante y estamos muy conformes con el resultado. Se entregó una obra de calidad, con buenos materiales y cumpliendo los plazos. Para nosotros es significativo haber participado en una obra pública de estas características”, concluyó.