El jefe comunal de Río Gallegos sostuvo que la localidad de Las Heras atraviesa un escenario de pobreza, desocupación y abandono tras la salida de YPF de pozos maduros en el norte santacruceño.

En el marco de una recorrida por Las Heras, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, formuló fuertes críticas hacia el presidente Javier Milei y el gobernador Claudio Vidal, al referirse a la situación económica y social que atraviesan distintas localidades de la provincia.
Durante sus declaraciones, Grasso aseguró que el actual contexto de crisis en la zona norte santacruceña está directamente vinculado a decisiones adoptadas tanto por el gobierno nacional como por la administración provincial, especialmente en relación con el sector hidrocarburífero.
El jefe comunal remarcó que Las Heras fue históricamente una ciudad con fuerte desarrollo productivo, impulsado por la actividad petrolera y por la presencia de numerosos pozos maduros que durante años sostuvieron empleo y movimiento económico regional.

Sin embargo, señaló que el retiro de YPF de varios de esos yacimientos generó un impacto directo en la economía local.
Según expresó, esa salida dejó como consecuencia un escenario marcado por pérdida de puestos laborales, retracción económica y dificultades sociales que hoy se reflejan en el día a día de muchas familias.
“Pobreza, desocupación y abandono” fueron los conceptos utilizados por el intendente para describir el presente de la localidad, al considerar que no hubo respuestas suficientes para amortiguar el efecto de esas decisiones productivas.
En su análisis, sostuvo además que la Patagonia enfrenta actualmente un fuerte incremento en costos básicos, y mencionó particularmente el precio de los combustibles, señalando que en la región ya se aproxima a los 2.000 pesos por litro.
Para Grasso, esta situación vuelve a poner en debate la necesidad de recuperar un esquema verdaderamente federal que contemple las particularidades económicas del sur argentino.
El dirigente también afirmó que es necesario construir propuestas concretas que permitan revertir el deterioro productivo y recuperar expectativas en las localidades afectadas.
Durante su visita, planteó que la provincia necesita un modelo de desarrollo que priorice la producción, el empleo y la defensa de los recursos estratégicos.
En ese marco, sostuvo que Santa Cruz debe recuperar una agenda centrada en el crecimiento regional, la inversión y la generación de oportunidades.
Las declaraciones se producen en un momento donde distintas localidades petroleras de la provincia continúan manifestando preocupación por la evolución del empleo en el sector energético y por el impacto económico derivado de la reducción de actividad.
Finalmente, Grasso insistió en que el desafío central es construir alternativas que permitan a la provincia proyectarse con mayor estabilidad y recuperar el dinamismo que históricamente caracterizó a muchas de sus ciudades productivas.