El intendente de Río Gallegos expresó su rechazo a la disolución de Vialidad Nacional, una medida anunciada por el Gobierno Nacional. Defendió lo público y manifestó su solidaridad con los trabajadores del organismo.

En un contexto de profundos recortes del Gobierno Nacional, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, se pronunció enérgicamente contra la decisión de cerrar Vialidad Nacional, organismo clave para la infraestructura del país. A través de un mensaje publicado en la red social X, el jefe comunal santacruceño expresó su preocupación, rechazo y solidaridad con los trabajadores afectados por esta medida.
“Se les terminan las facultades delegadas y responden con odio: disuelven Vialidad Nacional. Destruyen el Estado, atacan a sus trabajadores porque no se bancan lo público. Este gobierno no gestiona: remata la Patria”, escribió Grasso, cuyas palabras rápidamente generaron repercusión en distintos sectores políticos y sociales.
La eliminación de Vialidad Nacional, dispuesta por el Ejecutivo nacional, implica el desmantelamiento de una institución histórica, responsable de la planificación, construcción y mantenimiento de rutas, caminos y puentes en todo el territorio argentino. En provincias extensas y con condiciones climáticas adversas como Santa Cruz, su rol resulta fundamental para garantizar el tránsito, la conectividad y la seguridad vial.

Grasso, que desde hace años mantiene una postura firme en defensa del Estado y de lo público, cerró su mensaje con un gesto hacia los empleados del organismo: “Nuestra solidaridad con Vialidad. Siempre del mismo lado.”
El mensaje del intendente también resalta el impacto que estas decisiones tienen en el interior del país, donde la presencia estatal no solo garantiza infraestructura, sino también trabajo, desarrollo y cohesión social.