Con una emotiva procesión, misa y homenaje al Padre Juan Barrio, los vecinos celebraron este 16 de julio una nueva edición de las tradicionales fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen. La Municipalidad de Río Gallegos acompañó la jornada.

Este miércoles 16 de julio, como cada año, el barrio del Carmen de Río Gallegos se vistió de devoción y comunidad para celebrar sus tradicionales fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen, una fecha que moviliza a numerosos vecinos y vecinas en torno a la fe católica y la memoria colectiva.
La jornada comenzó con una concentración en la ermita, ubicada frente a la parroquia que lleva el nombre de la patrona, sobre calle Defensa. Allí se realizó un emotivo homenaje al Padre Juan Barrio, con la colocación de una ofrenda floral en su memoria, destacando su legado pastoral en la comunidad. Posteriormente, las imágenes de tres vírgenes fueron llevadas en una procesión hasta el templo parroquial, donde se celebró la Santa Misa presidida por monseñor Ignacio Medina.
En representación de la Municipalidad de Río Gallegos, estuvo presente la secretaria de Desarrollo Comunitario, Mónica Gutiérrez, quien valoró el acompañamiento institucional en este tipo de celebraciones. “Hoy estamos acompañando a los vecinos del barrio del Carmen en esta fecha tan especial como es la patronal en honor a la Virgen del Carmen, y también en el homenaje al Padre Juan Barrio, que para ellos es una figura muy significativa”, expresó.




Durante la procesión y la misa, la comunidad mostró su compromiso con los valores de la fe, la unidad barrial y la tradición, fortaleciendo un lazo que cada 16 de julio se renueva con profunda emoción. Gutiérrez remarcó la importancia de que el Estado local esté presente en estas expresiones populares: “Es fundamental que la Municipalidad acompañe, no solo a la comunidad en general, sino también a la iglesia, que moviliza y sostiene la espiritualidad de muchas familias”.
Las fiestas patronales de la Virgen del Carmen son una de las celebraciones más arraigadas en el calendario religioso y social de la ciudad. En cada edición, la comunidad reafirma su identidad, espiritualidad y el compromiso con una vida de valores compartidos.