ATE y la CTA Autónoma movilizarán este lunes en Santa Cruz contra los dichos del referente libertario Jairo Guzmán y en defensa de las empresas del Estado, en especial del yacimiento carbonífero.

En un contexto de creciente tensión entre el Gobierno nacional y los trabajadores estatales, Carlos Garzón, secretario general de ATE Santa Cruz y de la CTA Autónoma provincial, lanzó un mensaje categórico: “YCRT no se toca. Porque defender el carbón es defender la patria”. La afirmación se da como antesala de una movilización prevista para este lunes frente a las oficinas del PAMI, en repudio a los dichos de Jairo Guzmán, referente de La Libertad Avanza en Santa Cruz.
La convocatoria no solo busca rechazar las declaraciones del representante libertario, sino también exigir respeto por los trabajadores y una retractación pública. “No va a ser gratis tanto odio al pueblo”, afirmó Garzón, aludiendo a la propuesta de achicar YCRT y abrirla al capital privado bajo la excusa de “hacerla competitiva”, algo que ATE considera un intento de vaciamiento y privatización encubierta.
Desde el gremio se denuncia que este tipo de discursos reinstalan viejas recetas neoliberales que ya han demostrado su fracaso. “No es casual que hablen de redireccionar recursos cuando en realidad están proponiendo despedir trabajadores, cortar derechos y desarticular un polo estratégico para la soberanía energética del país”, señalaron. En ese marco, se destacó el rol histórico y productivo de YCRT, una empresa pública que representa arraigo, trabajo digno y desarrollo para la Cuenca Carbonífera.
Garzón recordó además que los convenios colectivos de trabajo no son privilegios, sino derechos conquistados con lucha, y rechazó la lógica de que la eficiencia se logre recortando personal. “La eficiencia se logra con inversión, planificación y participación de los trabajadores. No con ajuste y precarización”, sentenció.
La movilización de este lunes se plantea como una defensa del modelo de Estado presente, soberano y productivo, en contraposición a lo que Garzón definió como “el sueño libertario del Estado mínimo, ausente y privatizado”.
“Vamos a estar donde siempre estuvimos: del lado de la clase trabajadora, del lado del Estado, del lado de la soberanía. Y vamos a dar todas las peleas que haya que dar”, concluyó el dirigente sindical.