Luis Avendaño, secretario general del gremio en la Cuenca Carbonífera, expresó su preocupación por la situación del yacimiento, pidió una reunión urgente con el gobernador y destacó que el sindicato prioriza el resguardo de los puestos de trabajo por encima de cualquier medida de fuerza.

En un escenario signado por la incertidumbre tras la transformación de YCRT en sociedad anónima, el secretario general de Luz y Fuerza en la Cuenca Carbonífera, Luis Avendaño, manifestó su preocupación por el futuro de la empresa y sus trabajadores. En una entrevista con el «Que Calla Otorga, el dirigente gremial explicó que la organización sigue de cerca cada paso de la intervención, con 230 afiliados en el yacimiento, distribuidos entre las usinas 21 y 240.
Avendaño confirmó la participación del gremio en la reunión mantenida con el interventor Pablo Gordillo Arriagada, junto a otros sindicatos, donde se reafirmó lo expresado públicamente por la intervención. Sin embargo, la falta de definiciones llevó a las organizaciones a solicitar formalmente una reunión con la presencia del gobernador Claudio Vidal y la intervención para poder obtener mayor claridad sobre el futuro del yacimiento, la continuidad laboral y las condiciones del traspaso de bienes y trabajadores a la nueva sociedad.
Consultado sobre eventuales medidas de fuerza, Avendaño descartó por ahora esa posibilidad: «No creemos que sea el momento. Hoy no es como en 2018. El contexto es otro, tenemos un gobierno nacional que actúa con desprecio hacia lo público. Por eso, creemos que la resistencia debe canalizarse por la vía política». Afirmó que el gremio sigue trabajando a través del contacto directo con sus delegados y afiliados, informando y organizando desde cada sector.
Sobre el reciente amparo judicial presentado por ATE contra el DNU 70/23 en lo que refiere a derechos laborales, el dirigente saludó la iniciativa y no descartó que Luz y Fuerza pueda adherirse a medidas similares, destacando la importancia de defender los convenios colectivos y la estabilidad laboral.
Finalmente, Avendaño interpretó que el acompañamiento legislativo nacional a la Ley Bases, incluso desde sectores ideológicamente opuestos, respondió a la necesidad de resguardar a YCRT y otros sectores estratégicos de Santa Cruz. «Nosotros creemos que, más allá de las diferencias ideológicas, hubo una decisión para sostener el yacimiento y evitar su desaparición», afirmó.
Mientras tanto, Luz y Fuerza se mantiene activo en la defensa de sus afiliados, aguardando respuestas concretas del ámbito político y de la intervención, y enfocando su accionar en resguardar las fuentes laborales, sin descartar ninguna herramienta gremial en el futuro si las condiciones así lo exigen.