Cientos de vecinos caminaron unidos desde la Parroquia San José Obrero hasta el Santuario de San Cayetano, en el marco de las fiestas patronales, para pedir por pan, paz y trabajo en un contexto marcado por la crisis social y la incertidumbre económica.

La fe volvió a reunir a la comunidad de Río Gallegos en una manifestación cargada de sentido espiritual y compromiso social. Este 7 de agosto, en el marco de las fiestas patronales de San Cayetano, patrono del trabajo, vecinos y vecinas de distintos sectores sociales caminaron en peregrinación desde la Parroquia San José Obrero hasta el Santuario ubicado en el barrio San Benito, portando velas y oraciones, pero también demandas concretas: pan, paz y trabajo.
La actividad fue acompañada por el Departamento de Cultos del Municipio de Río Gallegos, que se hizo presente para respaldar esta expresión de religiosidad popular y de preocupación social, en un tiempo donde los niveles de desempleo, pobreza y angustia económica afectan a muchas familias de la ciudad y del país.
La caminata no solo fue un acto de fe, sino también una forma pacífica de visibilizar el reclamo por empleo digno, estabilidad laboral y políticas públicas que pongan a las personas en el centro. En ese marco, resonaron con fuerza las palabras de la Conferencia Episcopal Argentina, que en su mensaje 2025 expresó:
“En todo plan económico, cuidar el empleo y las fuentes laborales debe ser una prioridad indeclinable. Ninguna medida puede considerarse exitosa si implica que los trabajadores pierdan su empleo o vivan con angustia e incertidumbre sobre su futuro”.





Entre rezos, cánticos y abrazos, la comunidad volvió a reafirmar que la fe no está desligada de la realidad, sino que es una herramienta para sostenerse, reclamar y construir esperanza colectiva, especialmente en los momentos más difíciles.