La liberación de Walaq, realizada en el Mirador Cóndor Andino, marcó un hecho histórico en la conservación de esta especie emblemática. La ceremonia, cargada de simbolismo y emoción, reunió a instituciones, autoridades y vecinos de toda la Cuenca Carbonífera.

En una jornada cargada de emoción y significado, la comunidad de 28 de Noviembre fue testigo de la liberación de Walaq, un cóndor andino que volvió a surcar los cielos de nuestra región desde el Mirador Cóndor Andino, reafirmando el compromiso local con la preservación de esta majestuosa especie, símbolo de la identidad patagónica.
El evento, organizado de manera conjunta por el Consejo Agrario Provincial, la Municipalidad de 28 de Noviembre, la Fundación Bioandina y la Asociación Huellas Patagónicas, representó un hito para la conservación, ya que la última liberación de un cóndor en la localidad había ocurrido en 2013, cuando Coirón fue devuelto a su hábitat natural.



Durante la ceremonia, la familia Millanahuel llevó adelante el ritual ancestral de liberación, un gesto espiritual que honró la conexión entre el pueblo y la naturaleza, en armonía con las tradiciones originarias. Este acto simbólico conmovió a los presentes y recordó la importancia de mantener viva la relación entre la cultura y el entorno natural.




Del emotivo encuentro participaron el intendente Aldo Aravena, autoridades del gabinete municipal, concejales del Honorable Concejo Deliberante, instituciones educativas, vecinos de toda la Cuenca Carbonífera, turistas y medios locales. La actividad fue coordinada por el Departamento de Turismo y Áreas de Conservación, que acompañó con respeto y orgullo este momento único.


La liberación de Walaq no solo significó el regreso de un cóndor a los cielos, sino también la reafirmación de un compromiso colectivo: proteger y valorar la fauna autóctona como parte esencial de la identidad de 28 de Noviembre, la Capital Provincial del Cóndor Andino.