“Busco pajabro para tributo”, “¿Alguno me presta a su novia para humillarla y pajearme?” o “¿Alguien puede desnudarlas?” son ejemplos de mensajes sacados de grupos españoles de Telegram dedicados a desnudar o compartir fotos de mujeres corrientes o influencers con un número modesto de seguidores. Miles de usuarios comparten fotos o fantasías turbias con otros hombres en grupos que la aplicación de mensajería Telegram no modera, pero sí monetiza gracias a su sistema de suscripciones.
Telegram y la IA multiplican la violencia digital contra mujeres anónimas en España: “¿Alguno me presta a su novia para pajearme?”