La meteoróloga Nelly Guenchur explicó que la reducción de personal afecta la recolección de información clave para pronósticos y alertas.

En diálogo con FM La Voz de la Cuenca, la meteoróloga Nelly Guenchur brindó un panorama sobre la situación actual del Servicio Meteorológico Nacional, tras la reciente ola de despidos que alcanzó a unos 140 trabajadores en todo el país.
Guenchur explicó que existe una percepción errónea sobre la función del organismo, ya que muchas personas lo asocian únicamente con la difusión del pronóstico del tiempo. Sin embargo, destacó que su rol es mucho más amplio y fundamental, abarcando la emisión de alertas meteorológicas, el soporte a la navegación aérea y marítima, el trabajo con el sector agropecuario y el resguardo de datos históricos clave.
“Los pronósticos son solo una parte de lo que hacemos. También emitimos alertas por fenómenos extremos, trabajamos con aeropuertos, con el agro y con información que tiene más de 150 años de registros”, explicó.
Uno de los principales puntos de preocupación es la pérdida de personal en estaciones meteorológicas del interior del país, lo que impacta directamente en la obtención de datos reales. Según detalló, estos registros son fundamentales para alimentar los modelos numéricos que luego utilizan tanto el organismo como aplicaciones móviles.
“La gente muchas veces confía en el pronóstico del celular, pero esos modelos necesitan datos reales para ajustarse. Si no hay observadores que tomen esas mediciones, lo que queda es una estimación, no un dato exacto”, sostuvo.
La meteoróloga remarcó que los observadores meteorológicos cumplen un rol irremplazable, ya que no solo registran variables como temperatura o presión, sino también aspectos cualitativos como el tipo de nubosidad, información que no puede ser captada completamente por sistemas automatizados.
En este sentido, advirtió que la reducción de estaciones operativas y la falta de personal podrían generar “zonas sin datos reales” en un país extenso como Argentina, afectando la precisión de los pronósticos y la capacidad de anticipar fenómenos climáticos.
Si bien se ha planteado la posibilidad de avanzar hacia la automatización de estaciones meteorológicas, Guenchur explicó que estos sistemas requieren inversión, homologación y mantenimiento, y que no logran reemplazar completamente el trabajo humano.
“Las estaciones automáticas pueden medir algunas variables, pero no todo. Hay información que solo puede aportar una persona capacitada en el lugar”, afirmó.
Finalmente, la especialista expresó su preocupación por el impacto a largo plazo de estas medidas, subrayando la importancia del Servicio Meteorológico en la prevención de riesgos y la protección de la población ante eventos climáticos extremos.