Claude, ChatGPT, Gemini, prompt, token. Son ahora palabras muy habituales en los pasillos de las universidades. Pero no era así cuando Luis Miguel Trinidad se matriculó en la escuela de ingeniería de la Universidad de Sevilla cuatro veranos atrás. Este programador de 21 años pertenece a una generación muy particular, la primera y única que vivió en primera persona la llegada de los modelos de lenguaje, su evolución y consolidación en las aulas.
