Vidal endurece su discurso contra el kirchnerismo y confirma que irá por la reelección en Santa Cruz

El gobernador defendió su gestión durante la presentación del Plan Provincial de Alumbrado Público, cuestionó con dureza a Unión por la Patria, volvió a sostener que existen pruebas sobre presuntos pedidos de dinero vinculados a la Ley de Financiamiento Estratégico y aseguró que no permitirá el regreso de “los mismos corruptos de siempre”.

La presentación de un programa destinado a incorporar 15.000 luminarias LED en distintas localidades de Santa Cruz terminó convirtiéndose en una definición política de alto voltaje. El gobernador Claudio Vidal aprovechó la rueda de prensa para realizar un balance de su administración, cargar nuevamente contra el kirchnerismo santacruceño, defender el modelo de gestión que impulsa desde el Ejecutivo y, finalmente, despejar las especulaciones sobre su futuro electoral: buscará la reelección.

La actividad estaba centrada inicialmente en el Plan Provincial de Alumbrado Público, una iniciativa que contempla la instalación de miles de luminarias en diferentes puntos de la provincia. Sin embargo, la extensa conferencia de prensa derivó rápidamente hacia la discusión política, el financiamiento de obras, la situación de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), las denuncias realizadas por el propio mandatario y el enfrentamiento con los sectores opositores.

Vidal presentó el programa de alumbrado como parte de una estrategia que, según sostuvo, apunta a recuperar la capacidad operativa del Estado y mejorar los servicios que reciben los vecinos.

“No solamente son 15.000 luminarias, es el servicio que le vamos a llevar a la comunidad”, afirmó.

El gobernador destacó además el proceso licitatorio utilizado para la adquisición del equipamiento y aseguró que la participación de distintas empresas permitió reducir los costos para las arcas provinciales.

“Nos ahorramos entre mil y dos mil millones de pesos comprando de esta forma. Es la forma correcta de administrar”, sostuvo.

En esa línea, vinculó el programa con el proceso de reorganización de Servicios Públicos Sociedad del Estado, empresa que, según sus propias cifras, mantiene un déficit de aproximadamente 12 mil millones de pesos.

Vidal afirmó que las medidas adoptadas permitieron evitar que ese desequilibrio fuera todavía mayor y defendió las decisiones tomadas por su administración como parte de un proceso destinado a garantizar la continuidad de la empresa y preservar las fuentes laborales.

El financiamiento como nuevo eje de la disputa política

Uno de los principales focos de la conferencia fue la Ley de Financiamiento Estratégico, proyecto impulsado por el Ejecutivo Provincial y rechazado por sectores de la oposición legislativa.

Vidal apuntó directamente contra los diputados de Unión por la Patria y acusó al kirchnerismo de obstaculizar los proyectos de infraestructura impulsados por su gestión.

“El kirchnerismo, cuando no gobierna, trabaja para destruir a los que gobiernan y no le importa en absoluto que el perjudicado sea el pueblo de Santa Cruz”, afirmó.

El mandatario vinculó el rechazo de la iniciativa con distintos problemas de infraestructura que atraviesa la provincia y puso como ejemplo las inundaciones registradas en Río Gallegos.

“Miren lo que sucede en Río Gallegos. Las calles completamente inundadas. Me ha tocado ir a sacar vecinos que tenían medio metro de agua dentro de sus viviendas”, sostuvo.

Desde su perspectiva, las dificultades actuales responden en buena medida a décadas de falta de planificación y cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos.

El discurso del gobernador volvió así a colocar en el centro de la escena una de las principales líneas argumentales de su gestión: diferenciarse de las administraciones anteriores y presentar al actual Ejecutivo como una ruptura con un modelo político que, según Vidal, gobernó Santa Cruz durante décadas.

Un discurso cada vez más confrontativo

La conferencia alcanzó su punto de mayor dureza cuando el gobernador profundizó sus acusaciones contra quienes gobernaron la provincia durante las últimas décadas.

“Fueron ladrones toda la vida y no van a cambiar porque lo llevan en los genes”, afirmó Vidal, en una de las expresiones más fuertes de la jornada.

También reclamó que se investigue el patrimonio de exfuncionarios provinciales y sostuvo que su administración no puede ser responsabilizada por problemas que, según su interpretación, son consecuencia de años de gestión anteriores.

“Somos muy distintos. No nos podemos hacer cargo en dos años y medio del desastre que dejaron durante treinta años”, sostuvo.

El tono utilizado vuelve a profundizar la distancia entre el Ejecutivo Provincial y los sectores de la oposición, en un escenario político atravesado además por disputas por recursos, financiamiento y obras públicas.

La reelección, confirmada

En medio de ese discurso político, Vidal también despejó cualquier duda sobre sus aspiraciones electorales.

Consultado acerca de si buscará un nuevo mandato al frente de la Provincia, respondió de manera contundente: “Que no les quede la menor duda”.

El gobernador vinculó esa decisión con su intención de impedir, según sus propias palabras, el regreso de quienes considera responsables de las anteriores administraciones.

“¿O ustedes se piensan que yo le voy a dar lugar para que vuelvan los mismos corruptos de siempre?”, expresó.

Posteriormente ratificó su postura y sostuvo que se hace responsable de sus declaraciones.

La confirmación marca un punto de inflexión dentro del escenario político santacruceño, ya que Vidal oficializó públicamente su intención de competir por un segundo mandato, pese a que todavía resta un extenso recorrido hasta la próxima definición electoral.

La denuncia por presuntos pedidos de dinero

Otro de los temas que volvió a aparecer durante la conferencia fue la denuncia del gobernador sobre presuntos pedidos de dinero vinculados al tratamiento legislativo de la Ley de Financiamiento Estratégico.

Vidal sostuvo que mantiene su acusación pese a las cartas documento que recibió después de sus declaraciones y afirmó que existen elementos que respaldan sus dichos.

“Es totalmente cierto y tenemos las pruebas”, aseguró.

Según explicó, los presuntos pedidos de dinero estarían relacionados con la aprobación de una ley destinada a obtener financiamiento para obras de infraestructura provincial.

El gobernador sostuvo que la iniciativa tenía como destinatarios a vecinos que todavía no cuentan con servicios básicos como agua o cloacas y a sectores productivos que necesitan infraestructura para desarrollar sus actividades.

Las afirmaciones vuelven a elevar el nivel de tensión entre el Ejecutivo y la Legislatura y abren interrogantes respecto de la documentación que Vidal asegura tener y de las eventuales consecuencias institucionales que podría generar la denuncia.

Plan B, Plan C y una agenda de gestión

Pese al rechazo legislativo al proyecto de financiamiento, Vidal aseguró que su administración continuará adelante con las obras y proyectos anunciados.

“Siempre hay un plan B. Hay plan B y hay plan C”, afirmó.

El mandatario anticipó además que el Gobierno Provincial mantendrá una agenda de anuncios y acciones durante los próximos meses.

“Tenemos anuncios hasta el 31 de marzo. Anuncios de hechos concretos. Mientras muchos actores de la oposición me critican, yo estoy trabajando”, sostuvo.

La conferencia dejó así una doble señal política: por un lado, el gobernador busca mostrar gestión mediante obras y programas de infraestructura; por otro, confirma que el escenario electoral ya comenzó a ocupar un lugar central en su discurso.

Con la reelección sobre la mesa y una confrontación cada vez más explícita con el kirchnerismo, Vidal parece decidido a convertir la defensa de su gestión y el cuestionamiento a sus adversarios en dos caras de una misma estrategia política rumbo a la próxima etapa electoral de Santa Cruz.

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