En un multitudinario acto realizado en Río Gallegos, el intendente capitalino asumió la conducción del Consejo Provincial del Partido Justicialista de Santa Cruz. Convocó a superar las divisiones internas, dejar atrás los proyectos personales y construir una propuesta colectiva con la mirada puesta en recuperar el Gobierno provincial en 2027.

El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, asumió este sábado la presidencia del Consejo Provincial del Partido Justicialista de Santa Cruz, en un acto multitudinario que reunió a dirigentes, autoridades partidarias, representantes sindicales, organizaciones sociales, militantes y vecinos de distintos puntos de la provincia.
La ceremonia se desarrolló en el edificio del Sindicato Petrolero Cuenca Austral y marcó formalmente el inicio de una nueva etapa en la conducción del peronismo santacruceño, con un mensaje central que atravesó buena parte del discurso del flamante presidente partidario: la necesidad de recuperar la construcción colectiva y dejar atrás las disputas individuales.
Con la mirada puesta en el escenario electoral de 2027, Grasso convocó a reorganizar al justicialismo desde el territorio, fortalecer el contacto con la ciudadanía y reconstruir una propuesta política capaz de volver a disputar la conducción de la provincia.
“Tenemos que construir, desde el contacto con el pueblo y la justicia social, un proyecto colectivo que gobierne Santa Cruz en 2027”, expresó.
Un acto con fuerte presencia política y militante
La asunción contó con la presencia de autoridades partidarias de toda Santa Cruz, funcionarios y funcionarias municipales, representantes de gremios, asociaciones y organizaciones de trabajadores, además de una importante concurrencia de militantes.
Entre las figuras presentes se destacaron las diputadas nacionales Victoria Tolosa Paz, de la provincia de Buenos Aires, y Moira Lanesan, además de referentes políticos y sindicales de distintos sectores.
El acto también recibió salutaciones mediante cartas y videos de diferentes dirigentes nacionales y provinciales, entre ellos el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; el exministro Arturo Puricelli; Mariano Recalde, Jorge Capitanich, Axel Kicillof, Agustín Rossi, Juan Pablo Luque, Verónica Magario y Fernando Espinoza, junto a intendentes y referentes de organizaciones políticas y municipales de diferentes puntos del país.
Durante la ceremonia se realizó además un reconocimiento a las autoridades salientes del Consejo Provincial del Partido Justicialista: Miriam Aguiar, Stella Maris Barrientos, Félix Baschman y Juan Carlos Chute.
También se entregaron certificados a las nuevas autoridades de los consejos locales, congresales nacionales y congresales provinciales.
La unidad como principal mensaje
Uno de los ejes centrales del discurso de Pablo Grasso fue la convocatoria a terminar con las divisiones y las construcciones políticas centradas exclusivamente en aspiraciones personales.
El nuevo presidente del PJ planteó que el escenario político y social actual obliga al peronismo a revisar sus prácticas y recuperar la capacidad de construir colectivamente.
“Yo quiero que construyamos juntos algo distinto. La pelea es otra, la pelea llevó a que tengamos presidentes como el que tenemos, gobernadores como el que tenemos”, analizó.
En ese sentido, vinculó la discusión política con las consecuencias concretas que atraviesan distintos sectores de la sociedad.
“El daño lo está sufriendo el que no tiene laburo, el que no tiene remedios, el viejo, el joven”, sostuvo.
A partir de ese diagnóstico, Grasso insistió en la necesidad de dejar atrás las diferencias internas que, según planteó, terminan debilitando a los espacios políticos frente a los problemas que atraviesa la ciudadanía.
“Ya se terminó el yoísmo”, afirmó.
Y profundizó su mensaje con una definición dirigida tanto a la dirigencia como a la militancia:
“Tenemos que estar juntos como estuvimos siempre, dejemos de defender proyectos individuales y vamos a lo colectivo. No va a haber ningún salvataje individual”.
El desafío de recuperar Santa Cruz en 2027
La proyección hacia las próximas elecciones provinciales estuvo presente a lo largo de toda la jornada.
Grasso no ocultó que uno de los objetivos centrales de la nueva conducción será construir una propuesta política competitiva para disputar nuevamente el Gobierno de Santa Cruz.
Sin embargo, planteó que ese objetivo no puede estar sostenido únicamente en nombres o candidaturas individuales.
La construcción, según expresó, deberá comenzar desde el debate interno, la organización territorial y la elaboración de un proyecto político capaz de representar las demandas de los santacruceños.
En ese sentido, convocó a dirigentes de distintos sectores del peronismo provincial a participar de la discusión.
“Acá venimos a trabajar junto con Javier, con Pablo, con todos los que quieran venir, los que no pudieron y los que quieren estar presentes para que desde adentro podamos discutir nuestra política y nuestro proyecto político gobierne a partir del 2027”, expresó.
El mensaje buscó mostrar una convocatoria amplia, con la intención de incorporar a los diferentes sectores que integran o históricamente estuvieron vinculados al movimiento peronista en Santa Cruz.
Volver al territorio
Otro de los conceptos que atravesó el discurso del nuevo presidente partidario fue la necesidad de recuperar el vínculo directo entre la política y la ciudadanía.
Grasso propuso que el Partido Justicialista vuelva a tener una presencia activa en los barrios y localidades, fortaleciendo el contacto cotidiano con los vecinos y las organizaciones sociales.
La idea de reconstruir desde el territorio aparece como una de las líneas que buscará impulsar la nueva conducción.
En ese marco, reivindicó valores como la contención social, la cultura del trabajo y la identidad histórica del peronismo.
El desafío será, además, transformar esa presencia territorial en propuestas concretas frente a una realidad provincial atravesada por dificultades económicas, laborales y sociales.
Durante el acto también hicieron uso de la palabra el exgobernador Daniel Peralta y el concejal de Puerto Deseado Mateo Brunetti, quienes se refirieron a la situación que atraviesa Santa Cruz y a la necesidad de fortalecer un proyecto político con vistas a 2027.
La juventud, una apuesta hacia la renovación
La nueva conducción partidaria también puso el foco en la participación de los jóvenes.
Grasso llamó a incorporar a las nuevas generaciones dentro de la estructura formal del Partido Justicialista y planteó la necesidad de generar espacios reales de participación.
En ese sentido, adelantó que durante el Congreso partidario se analizará la posibilidad de habilitar la afiliación de jóvenes a partir de los 16 años.
La propuesta forma parte de una mirada orientada a ampliar la participación y promover una renovación dentro de la estructura partidaria.
Para Grasso, la construcción política hacia adelante deberá integrar la experiencia histórica de los militantes que sostuvieron durante décadas la estructura del movimiento con la incorporación de nuevas generaciones.
El intendente capitalino agradeció especialmente el trabajo de la militancia de base y destacó el esfuerzo cotidiano de quienes sostienen la actividad política y social en los diferentes barrios y localidades.
La identidad peronista como eje
Durante su discurso, Grasso también reivindicó los principios históricos del justicialismo como una forma de diferenciarse de otros espacios políticos.
La justicia social, la defensa del trabajo, la presencia del Estado y la organización comunitaria fueron algunos de los valores que atravesaron su mensaje.
Además, recordó el legado de figuras centrales de la historia del movimiento, como Juan Domingo Perón y Eva Perón, y referentes contemporáneos del peronismo santacruceño y nacional, entre ellos Néstor y Cristina Kirchner.
La reivindicación de esa identidad política estuvo acompañada por una convocatoria a actualizar las formas de participación y construcción frente a un escenario político diferente.
El desafío, en ese sentido, será encontrar un equilibrio entre la identidad histórica del peronismo y las nuevas demandas sociales y generacionales.
Una nueva etapa para el Partido Justicialista
La asunción de Pablo Grasso al frente del Consejo Provincial representa el inicio de una nueva etapa institucional para el Partido Justicialista de Santa Cruz.
El desafío inmediato será ordenar la estructura partidaria, fortalecer los espacios locales, ampliar la participación interna y generar ámbitos de debate político.
Pero el objetivo de fondo ya fue planteado durante el acto: construir una alternativa capaz de recuperar protagonismo y disputar la conducción de Santa Cruz en 2027.
La frase que sintetizó el mensaje de la jornada fue también una advertencia hacia el interior del propio espacio.
Para Grasso, el futuro del peronismo no dependerá de una figura individual ni de un proyecto personal.
Dependerá, según sostuvo, de la capacidad de volver a construir colectivamente.
“Ya se terminó el yoísmo. Tenemos que dejar de defender proyectos individuales y volver a lo colectivo”.
Con esa consigna, Pablo Grasso inició formalmente su conducción al frente del PJ santacruceño y abrió una etapa que tendrá como principal desafío transformar el llamado a la unidad en organización política y presencia territorial de cara al proceso electoral de 2027.