Ex integrantes del Consejo de Administración de la Fundación CEMNPA difundieron un descargo ante las recientes declaraciones del gobernador Claudio Vidal y repasaron el recorrido administrativo y técnico del proyecto. Señalaron que hubo avances desde 2020, remarcaron que la obra quedó suspendida por falta de presupuesto de la CNEA y plantearon que la puesta en funcionamiento requiere financiamiento, pero también nuevas gestiones ante los organismos nacionales.

La discusión por la puesta en funcionamiento del ciclotrón del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de la Patagonia Austral (CEMNPA) volvió a ocupar un lugar central en la agenda pública de Santa Cruz, luego de las recientes declaraciones del gobernador Claudio Vidal sobre la necesidad de completar esta infraestructura para ampliar las prestaciones de medicina nuclear en la provincia.
En ese contexto, ex integrantes del Consejo de Administración de la Fundación CEMNPA difundieron un documento en el que plantearon la necesidad de “defender hechos documentados” y reclamar respuestas orientadas a la finalización del proyecto.
El planteo parte de una aclaración: según los ex integrantes del Consejo, sí existió gestión y hubo avances concretos en torno al ciclotrón. En ese sentido, señalaron que el CEMNPA comenzó a funcionar y a atender pacientes durante la gestión de Alicia Kirchner y que, posteriormente, el proyecto del ciclotrón fue retomado hacia fines de 2020 en articulación con la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y INVAP.
De acuerdo con el descargo, durante 2021 y 2022 se trabajó en la corrección de observaciones técnicas y, en febrero de 2022, se instalaron el equipo y sus respectivos blindajes. Posteriormente, en abril de 2023, se presentó ante la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) la solicitud de licencia de construcción y, en junio de ese mismo año, el organismo realizó una inspección de la instalación.
Los ex integrantes del Consejo remarcaron que no sostienen que el ciclotrón haya quedado terminado. Por el contrario, reconocen que, hacia fines de 2023, el avance del proyecto se suspendió debido a la falta de presupuesto de la CNEA. Pero plantearon que esa situación debe diferenciarse de considerar que la obra fue abandonada o que durante esos años “no se hizo nada”.
Uno de los puntos que aparece respaldado por documentación oficial es la situación regulatoria del proyecto. La Autoridad Regulatoria Nuclear aprobó en 2025 la Licencia de Construcción para la instalación Clase I denominada “Ciclotrón – Radiofarmacia”, ubicada en Río Gallegos y cuya entidad responsable es la Fundación CEMNPA. La resolución fue sancionada el 5 de agosto de 2025 y publicada en el Boletín Oficial el 14 de agosto de ese año.
La propia documentación de la ARN identifica a la Fundación CEMNPA como entidad responsable de la instalación y establece la licencia de construcción para el proyecto. A su vez, un listado oficial de instalaciones radiactivas Clase I publicado por el organismo mantiene al “Ciclotrón – Radiofarmacia” del CEMNPA bajo licencia de construcción, no de operación.
Este punto resulta central para comprender el estado del proyecto: contar con una licencia de construcción no equivale a tener autorización para operar el ciclotrón.
En su descargo, los ex integrantes del Consejo de Administración también cuestionaron que la demora pueda explicarse exclusivamente por la falta de aprobación de una ley provincial de financiamiento.
El documento sostiene que el proyecto involucra a diferentes actores y responsabilidades: CEMNPA como entidad responsable ante la ARN; CNEA como organismo ejecutor; INVAP en aspectos técnicos; y la ARN como autoridad regulatoria encargada del control y del otorgamiento de las licencias correspondientes.
Desde esa perspectiva, consideran que conseguir los recursos económicos constituye una condición necesaria, pero no suficiente para completar el proceso. También plantean la necesidad de desarrollar gestiones ante los organismos nacionales involucrados para avanzar con las distintas etapas que todavía restan.
La discusión adquiere relevancia porque el objetivo del ciclotrón es permitir la producción local de radiofármacos, lo que podría reducir la dependencia de insumos provenientes de otros puntos del país y facilitar el acceso a determinados estudios de medicina nuclear. En septiembre de 2025, autoridades provinciales habían señalado que el proyecto permitiría producir radiofármacos en Santa Cruz y ampliar el acceso para pacientes de la región.
Más recientemente, en septiembre de 2026, autoridades del CEMNPA y de la Caja de Servicios Sociales volvieron a poner el foco en la reactivación del proyecto, mientras que distintas voces públicas plantearon la necesidad de completar las obras y avanzar hacia su puesta en funcionamiento.
El documento difundido por los ex integrantes del Consejo de Administración busca instalar otra mirada sobre la historia del proyecto. Sin negar que el ciclotrón todavía no está operativo, plantea que su recorrido incluye instalaciones, correcciones técnicas, inspecciones y trámites regulatorios que se desarrollaron durante diferentes etapas de gestión.
El eje del reclamo queda resumido en la necesidad de “gestión y respuestas concretas”, con una mirada que trascienda la disputa política y se concentre en completar las etapas pendientes.
Para los firmantes, avanzar con el ciclotrón no solo permitiría culminar una obra de infraestructura sanitaria de alta complejidad, sino también fortalecer otros proyectos vinculados al desarrollo de la medicina nuclear en Santa Cruz.
El desafío, a partir de ahora, pasa por determinar qué recursos faltan, qué trabajos deben completarse, qué organismos deben intervenir y cuáles son las autorizaciones necesarias para que el equipo pueda finalmente comenzar a operar.