El interventor Pablo Gordillo Arriagada informó que la Fiscalía Federal de Río Gallegos inició actuaciones y que la empresa realizó presentaciones ante Gendarmería. También se solicitó la intervención de la CNRT para determinar qué provocó la apertura de la vía. La locomotora era, según el funcionario, la única disponible para el traslado de carbón hacia Punta Loyola.

La intervención de Yacimientos Carboníferos Río Turbio avanzó con presentaciones ante organismos judiciales y técnicos luego del descarrilamiento de una formación ferroviaria ocurrido en las cercanías de La Cappa, mientras busca determinar con precisión qué provocó la apertura de la vía y si existió algún tipo de intervención intencional.
El interventor de YCRT, Pablo Gordillo Arriagada, explicó durante una entrevista en FM 105.1 “La Voz de la Cuenca”, que la Fiscalía Federal de Río Gallegos inició actuaciones de oficio, mientras que abogados de la empresa realizaron una presentación ante Gendarmería Nacional.
A su vez, YCRT inició gestiones para solicitar la intervención de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), con el objetivo de incorporar una evaluación técnica que permita establecer las condiciones en las que se encontraba el tendido ferroviario y las causas que derivaron en el descarrilamiento.
La CNRT tiene entre sus competencias la fiscalización del transporte ferroviario de cargas, por lo que su intervención puede aportar elementos técnicos a la investigación.
Qué ocurrió en La Cappa
El episodio se produjo mientras una formación de YCRT trasladaba carbón desde Río Turbio hacia Punta Loyola. La locomotora volcó y tres vagones descarrilaron.
La formación transportaba alrededor de 600 toneladas de carbón, según información difundida tras el incidente. Los dos trabajadores que se encontraban en la locomotora resultaron afectados por el accidente, pero permanecían fuera de peligro.
Uno de los elementos que pasó a ser central para la investigación fue la descripción realizada por los conductores, quienes señalaron que la vía habría presentado una apertura que provocó el descarrilamiento.
Gordillo explicó que la empresa recibió inicialmente información de uno de los trabajadores y que, aproximadamente dos horas después, personal de las áreas de Servicios y Vía y Obras llegó al sector para verificar lo ocurrido.
Según lo informado por el interventor, en el lugar se habría encontrado un elemento extraño sobre la vía. Ese hallazgo motivó la necesidad de realizar peritajes para establecer qué era, cómo llegó hasta allí y si tuvo alguna relación directa con el accidente.
Una hipótesis que todavía debe comprobarse
La posibilidad de que haya existido una acción deliberada forma parte de las líneas que deberán ser investigadas, pero no existe por el momento una conclusión oficial que permita afirmar que se trató de un sabotaje.
La información disponible indica que YCRT busca determinar si hubo una falla estructural, un inconveniente relacionado con el estado de las vías, condiciones externas, un problema mecánico o cualquier otra circunstancia que pueda explicar la apertura del tendido.
En ese sentido, la investigación deberá establecer si el elemento encontrado fue colocado deliberadamente, si efectivamente se encontraba sobre la vía antes del paso de la formación y si existe una relación comprobable entre ese hallazgo y el descarrilamiento.
La vía había sido revisada días antes
Uno de los datos señalados por Gordillo es que el sector ferroviario había sido inspeccionado pocos días antes del incidente.
De acuerdo con declaraciones del interventor, el tendido había sido revisado aproximadamente cuatro o cinco días antes y, según los controles realizados entonces, se encontraba en condiciones normales. Ese antecedente fue considerado relevante para determinar por qué se produjo posteriormente la apertura de la vía.
La formación, además, circulaba a una velocidad reducida. Gordillo señaló que el desplazamiento se realizaba aproximadamente entre 5 y 10 kilómetros por hora, debido a las características del sector y a las tareas de mantenimiento que requiere periódicamente el trazado.
El interventor sostuvo que, con la información preliminar disponible, no correspondía atribuir el hecho de manera inmediata a una falla mecánica o a un error de conducción. No obstante, todas esas posibilidades deberán ser evaluadas dentro de las actuaciones técnicas.
La investigación tendrá intervención federal
La intervención de la Fiscalía Federal de Río Gallegos y la presentación de YCRT ante Gendarmería constituyen ahora parte del proceso destinado a determinar las circunstancias del episodio.
También se solicitó la participación de la CNRT para incorporar una evaluación técnica independiente sobre el sistema ferroviario.
De esta manera, la investigación deberá reunir los elementos necesarios para responder algunas preguntas centrales: qué provocó la apertura de la vía, cuál era el estado real del tendido, qué elemento fue encontrado en el lugar y si existe una relación directa entre ese objeto y el descarrilamiento.
La empresa, además, deberá determinar los daños sufridos por la locomotora y por los vagones afectados.
La única locomotora operativa para transportar carbón
El accidente también tiene una consecuencia directa sobre el esquema de transporte de YCRT.
Según explicó Gordillo, la locomotora siniestrada era la única que se encontraba operativa para realizar el traslado de carbón hacia Punta Loyola.
La máquina había sido sometida recientemente a reparaciones y pruebas antes de volver a utilizarse para las operaciones ferroviarias. El interventor mencionó particularmente los trabajos realizados sobre el convertidor, uno de los componentes que había presentado inconvenientes.
Por esa razón, la empresa busca que los peritajes permitan determinar si existió alguna relación entre el estado mecánico de la máquina y el accidente, antes de establecer responsabilidades o conclusiones definitivas.
El retiro de la locomotora podría demandar semanas
Otro de los desafíos inmediatos para YCRT será retirar la locomotora del lugar.
De acuerdo con las primeras evaluaciones realizadas por el área de Servicios, el operativo para retirar la máquina podría extenderse durante varias semanas, debido a las características del terreno y a la necesidad de trabajar sobre el material ferroviario afectado.
Una vez recuperada, deberá ingresar a una evaluación mecánica completa para determinar los daños y establecer qué reparaciones serán necesarias.
Gordillo estimó que el proceso podría demandar al menos un mes, aunque el plazo definitivo dependerá del resultado de las inspecciones, de los daños detectados y de las tareas necesarias sobre el tendido ferroviario.
El impacto sobre el transporte de carbón
El descarrilamiento se produjo en un momento en que YCRT buscaba avanzar con sus compromisos de transporte y comercialización de carbón.
Gordillo recordó que la empresa mantiene un contrato firmado en junio y que la planificación original contemplaba comenzar las cargas durante septiembre. La recuperación del sistema ferroviario ya había sufrido demoras relacionadas con inconvenientes anteriores de la locomotora.
La nueva situación genera otro retraso y obliga a la empresa a reorganizar sus operaciones mientras se trabaja en la recuperación de la formación.
Según informó el interventor, la empresa tenía previsto realizar corridas periódicas hacia Punta Loyola para avanzar con los compromisos comerciales. El contrato contempla una venta de 200.000 toneladas de carbón y que YCRT proyectaba realizar una corrida aproximadamente cada dos días.
La posibilidad de retomar esas operaciones dependerá ahora de la recuperación de la locomotora, de las reparaciones que sean necesarias y, fundamentalmente, de la determinación de que el tramo ferroviario pueda volver a utilizarse en condiciones seguras.
YCRT analiza reforzar las medidas de seguridad
Frente a lo ocurrido, la empresa también analiza medidas para reforzar la seguridad del sistema ferroviario.
Entre las alternativas mencionadas por Gordillo se encuentra la incorporación de cámaras de vigilancia y una revisión de los procedimientos utilizados durante las corridas.
El objetivo es reducir riesgos y mejorar la capacidad de control sobre sectores donde no existe vigilancia permanente.
El lugar donde ocurrió el descarrilamiento presenta además dificultades de acceso. Según explicó el interventor, se trata de un sector donde existen áreas vinculadas a establecimientos rurales y actividades recreativas, lo que puede dificultar la vigilancia permanente.
En caso de que los peritajes confirmaran una intervención deliberada, será necesario determinar quiénes pudieron acceder al sector, cuándo se produjo la eventual colocación del elemento y cuál fue su relación concreta con el accidente.
Qué deberá determinar la investigación
Mientras avanzan las actuaciones, todavía quedan varios interrogantes por responder:
- Qué elemento fue encontrado sobre la vía.
- Si ese elemento fue colocado deliberadamente.
- Si tuvo una relación directa con la apertura del tendido.
- Cuál era el estado de las vías al momento del paso de la formación.
- Si existió alguna falla mecánica.
- Si las condiciones del sector tuvieron incidencia en el accidente.
- Qué daños sufrió la locomotora.
- Cuánto tiempo demandará su recuperación.
- Cuándo podrá restablecerse el transporte ferroviario de carbón.
Por ahora, la hipótesis de una acción intencional continúa siendo una posibilidad que deberá ser comprobada mediante peritajes y actuaciones judiciales. La información publicada por fuentes oficiales y medios locales coincide en que todavía no existe una conclusión definitiva sobre las causas del descarrilamiento.
La prioridad inmediata para YCRT será retirar la locomotora, evaluar los daños, recuperar el tendido y establecer las condiciones de seguridad necesarias para volver a operar.
Al mismo tiempo, la investigación judicial y técnica deberá determinar qué ocurrió realmente en La Cappa y si el episodio respondió a una falla, a las condiciones del sector o a una eventual intervención deliberada.