La tradicional actividad del Mes Rosa celebra una década de historia en la Cuenca Carbonífera. Impulsada originalmente por vecinas vinculadas a las clases de Zumba y acompañada por el testimonio de Rosana Castro, la iniciativa creció hasta convertirse en una referencia local para promover la prevención del cáncer de mama. La concejal Yanina Rihl destacó los avances alcanzados, la importancia de contar con un mamógrafo en la localidad y la necesidad de seguir reclamando más profesionales de la salud.

La Caminata Rosa de 28 de Noviembre cumple diez años y, con una nueva edición, vuelve a poner en el centro de la agenda comunitaria la importancia de la prevención y la detección temprana del cáncer de mama.
En el marco del Mes Rosa, la actividad se consolidó como una de las propuestas tradicionales de octubre en la Cuenca Carbonífera. Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por un grupo de mujeres fue creciendo con el paso del tiempo, sumando participantes, instituciones y nuevas acciones de concientización.
En diálogo con el programa radial El Que Calla Otorga, de FM La Voz de la Cuenca 105.1, la concejal de 28 de Noviembre Yanina Rihl repasó los orígenes de la caminata, el recorrido realizado durante estos diez años y los desafíos que todavía enfrenta la comunidad en materia de atención sanitaria.
“Es nuestra décima edición de esta caminata, que ya está incluida en los calendarios del mes de octubre. Estamos felices de poder realizarla nuevamente”, expresó.
La entrevistada recordó que los primeros pasos se dieron de manera sencilla, cuando todavía era instructora de Zumba y un grupo de mujeres decidió salir a la calle para visibilizar la importancia de hablar sobre el cáncer de mama.
Según relató, aquella primera experiencia reunió aproximadamente a 60 mujeres. La convocatoria fue creciendo con los años y la actividad comenzó a recorrer distintos espacios de la localidad, con un objetivo que se mantuvo intacto: generar conciencia, compartir información y alentar a las mujeres a prestar atención a su salud.
Rosana Castro y una historia de vida que impulsó la concientización
Uno de los ejes centrales de la historia de la Caminata Rosa es el testimonio de Rosana Castro, cuya experiencia personal con la enfermedad fue una de las motivaciones que impulsaron las primeras actividades.
Rihl recordó que Castro se acercó a ella para compartir su historia y transmitir un mensaje a otras mujeres. A partir de ese encuentro, comenzaron a organizar propuestas que combinaron actividad física, charlas y espacios de intercambio para hablar sobre la prevención.
Durante la entrevista, los conductores del programa también recordaron la trayectoria de Castro y el impacto que tuvo su testimonio en la comunidad. Según contaron, en un momento de su tratamiento había recibido un pronóstico muy desfavorable. Sin embargo, su historia continuó durante los años siguientes y se convirtió en una referencia para transmitir un mensaje de esperanza, sin dejar de lado la importancia de los controles médicos.
Rihl destacó especialmente la decisión de Castro de compartir su experiencia, aun cuando prefiere mantener un perfil bajo y no ubicarse en el centro de la escena.
Su aporte, explicó, fue mucho más allá de una actividad puntual. A lo largo de los años, Castro contribuyó a difundir información, acercar testimonios y promover acciones vinculadas con la prevención, además de mantener contactos con agrupaciones dedicadas a la elaboración de pelucas para personas que las necesitan durante sus tratamientos.

La concejal también recordó que las actividades de concientización llegaron a diferentes ámbitos, incluidas instituciones educativas y espacios deportivos. En una de esas experiencias, una madre le contó que su hijo había escuchado una charla y que esa conversación familiar había sido importante para que ella buscara atención médica a tiempo.
Para Rihl, ese tipo de situaciones representa uno de los resultados más valiosos de la iniciativa: que la información circule, llegue a los hogares y ayude a que más personas tomen decisiones relacionadas con el cuidado de su salud.
Diez años de trabajo y una comunidad cada vez más involucrada
La concejal señaló que, en los comienzos, las organizadoras tuvieron que explicar en reiteradas ocasiones por qué realizaban estas actividades y cuál era su propósito.
“Nosotros somos vecinas que queremos hablar de este tema”, recordó sobre el espíritu que acompañó la propuesta desde sus primeros pasos.
Con el tiempo, la Caminata Rosa dejó de ser solamente una actividad organizada por un grupo de mujeres y comenzó a multiplicarse en distintas instituciones y espacios de la Cuenca Carbonífera.
Rihl valoró que actualmente clubes, organizadores de competencias deportivas, organismos públicos y equipos de salud incorporen mensajes vinculados con el Mes Rosa en sus propias actividades.
Como ejemplo, mencionó la presencia del lazo rosa en camisetas utilizadas durante carreras y otras iniciativas que se desarrollan en octubre. También destacó el trabajo del personal del hospital, que participa en la difusión de información y en la promoción de los controles.
Para la entrevistada, ese crecimiento demuestra que la concientización comenzó a formar parte de una tarea colectiva.
“Hoy ver a otra gente que está haciendo actividades en el marco del Mes Rosa tiene para nosotros un valor muy grande”, sostuvo.
La expansión de estas propuestas también permite que el mensaje llegue a personas que quizá no participan directamente de la caminata, pero que pueden recibir información a través de familiares, compañeros de trabajo, actividades deportivas o instituciones de la comunidad.
El mamógrafo en 28 de Noviembre y los reclamos que continúan
Durante la entrevista, Rihl también repasó los reclamos sanitarios que acompañaron distintas ediciones de la Caminata Rosa.
Recordó que, en los primeros años, una de las demandas planteadas por las participantes era la falta de un mamógrafo en 28 de Noviembre. En aquel momento, las mujeres de la localidad debían recurrir a otros puntos de la Cuenca para acceder a determinados estudios.
La concejal señaló que la posterior incorporación de un mamógrafo en la localidad representó un avance importante para la comunidad, al acercar una herramienta de diagnóstico y reducir la necesidad de trasladarse para realizarse ese estudio.
Sin embargo, remarcó que todavía existen necesidades pendientes y que es necesario continuar reclamando una mayor disponibilidad de profesionales de la salud, especialmente en el área de ginecología y otras especialidades médicas.
“Sabemos que faltan un montón de cuestiones, un montón de cosas que vamos a seguir levantando la voz como vecinas, para que lleguen a nuestra localidad más ginecólogos y más médicos”, afirmó.
El planteo refleja una dimensión importante de la Caminata Rosa: además de promover la prevención individual, la actividad también funciona como un espacio desde el cual la comunidad puede visibilizar las dificultades para acceder a controles, consultas y servicios de salud.
La presencia de un mamógrafo es un recurso importante, pero su aprovechamiento también requiere información, turnos disponibles, personal capacitado y acceso oportuno a la atención médica.
Una nueva edición para renovar el mensaje
La décima edición de la Caminata Rosa tiene como punto de partida el Centro Cultural Chango Neuquino, desde donde las participantes se dirigirán hacia el sector del CIC Delia Didonna Ortiz y continuarán el recorrido en dirección al aeropuerto, de acuerdo con lo anunciado durante la entrevista.
La convocatoria está abierta a quienes quieran acompañar la propuesta y sumarse a una jornada que busca renovar el compromiso con la prevención y el cuidado de la salud.
Durante el trayecto también está prevista una parada en el CIC, donde se realizará una pausa para hidratarse y se recibirán mechones de cabello de quienes deseen colaborar con las iniciativas destinadas a la confección de pelucas.
Esta actividad forma parte de una tarea solidaria que se sostiene a lo largo del año y que, según explicó Rihl, cuenta con la participación de Rosana Castro y su vínculo con agrupaciones que elaboran pelucas para personas que las necesitan.
La organización confirmó que la caminata comenzará a las 15 horas, por lo que se convocó a las personas interesadas a acercarse con anticipación al punto de encuentro.
La prevención como tarea colectiva
A diez años de aquella primera salida, la Caminata Rosa representa mucho más que una convocatoria anual. Su recorrido permite observar cómo una iniciativa comunitaria puede crecer, instalar un tema en la conversación pública y sumar a diferentes actores a una causa vinculada con la salud.
La experiencia también muestra que la concientización no depende únicamente de una jornada o de un mes específico. Requiere sostener la información, promover las consultas médicas, facilitar el acceso a los controles y acompañar a quienes atraviesan la enfermedad.
Durante la entrevista, Rihl insistió en que el objetivo de las organizadoras nunca fue ocupar el lugar de los profesionales de la salud, sino ayudar a que el mensaje preventivo llegue a más personas y motive a buscar atención médica.
El décimo aniversario encuentra a la Caminata Rosa con una historia construida a partir del compromiso de vecinas, el acompañamiento de instituciones y la participación creciente de la comunidad.
La meta, según dejó en claro la concejal, es que el mensaje siga multiplicándose y que cada vez más mujeres tengan información y acceso a los controles que necesitan.
Diez años después, la Caminata Rosa vuelve a recordar que hablar de prevención, acompañar y reclamar mejores condiciones de atención también es una manera de cuidar la vida.