Un sondeo realizado por la consultora ENTROPIA sobre la opinión pública en torno a la privatización y el futuro de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) muestra que, aunque disminuyó el rechazo absoluto a una eventual privatización respecto de febrero de 2025, se mantiene un fuerte respaldo a una participación mayoritaria del Estado y a la integración de la extracción de carbón con la generación de energía. Además, el 71% de quienes respondieron considera que los puestos laborales podrían reducirse en los próximos años.

Los resultados de una encuesta sobre la privatización y la gestión de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) volvieron a poner en el centro del debate el futuro de la empresa estatal, el sostenimiento de los puestos de trabajo y el papel estratégico que cumple el complejo carbonífero para la economía de la Cuenca Carbonífera.
En una entrevista en fm la Voz de la cuenca, Darío Varas de la consultora ENTROPIA, presentó los principales datos del relevamiento, que buscó conocer qué piensan los vecinos sobre una eventual privatización de YCRT, la participación del Estado, la posibilidad de separar la extracción de carbón de la generación de energía y las perspectivas laborales de la empresa.
El trabajo también permitió comparar algunas respuestas con las obtenidas en febrero de 2025, con el objetivo de observar cómo evolucionó la opinión pública en un contexto atravesado por las políticas del Gobierno nacional, las discusiones sobre el futuro de las empresas estatales y la incertidumbre económica.
Sin embargo, el propio responsable del sondeo aclaró que, si bien se reunió una muestra de 350 respuestas, la participación de vecinos de Río Gallegos y de otras localidades impide considerar los resultados como plenamente representativos de toda la Cuenca Carbonífera. Por ese motivo, definió el relevamiento como un sondeo de opinión que permite identificar tendencias y preocupaciones, pero cuyos resultados deben interpretarse con cautela.
Menos rechazo absoluto a la privatización, pero persiste una postura mayoritariamente contraria
Uno de los principales datos de la encuesta está relacionado con el nivel de rechazo a una eventual privatización de YCRT.
En febrero de 2025, el 58,7% de los encuestados había respondido que estaba completamente en desacuerdo con esa posibilidad. En el nuevo relevamiento, realizado durante los primeros días de octubre de 2026, ese porcentaje descendió al 40%.
A primera vista, la variación podría interpretarse como una modificación significativa de la posición de parte de la sociedad frente al debate sobre el futuro de la empresa.
Al mismo tiempo, aumentó considerablemente el porcentaje de personas que manifestaron estar poco de acuerdo con la privatización. Según los datos expuestos durante la entrevista, esa respuesta pasó del 9% en febrero de 2025 al 39,1% en el último sondeo.
La diferencia refleja un cambio en la intensidad de las opiniones: mientras que en la primera medición predominaba un rechazo más categórico, en la segunda creció el grupo de quienes mantienen objeciones, aunque con una postura menos tajante.
Durante la entrevista, Darío planteó que este movimiento podría estar relacionado con el paso del tiempo, la experiencia acumulada durante la gestión nacional y una mayor disposición de algunos sectores a considerar alternativas vinculadas con la participación privada.
También señaló que, al comenzar la discusión sobre el futuro de YCRT durante el gobierno de Javier Milei, predominaba la incertidumbre sobre las posibles consecuencias para los trabajadores. Con el correr de los meses, la percepción de parte de la sociedad podría haberse modificado, aunque eso no implica necesariamente una adhesión generalizada a la privatización.
La comparación permite advertir que la opinión pública no permanece inmóvil y que las percepciones sobre el futuro de la empresa pueden cambiar según el contexto económico, político y laboral.
El 77,4% considera que YCRT debe conservar una mayoría estatal
Más allá de las diferencias registradas en el rechazo absoluto a la privatización, uno de los resultados más contundentes del relevamiento aparece cuando se consulta sobre la participación que debería conservar el Estado.
El 77,4% de los participantes respondió que YCRT debe mantener una mayoría estatal. En febrero de 2025, esa posición alcanzaba aproximadamente el 50%.
La variación muestra un fortalecimiento de la preferencia por una presencia estatal mayoritaria, incluso en un escenario en el que disminuyó el porcentaje de quienes expresan un rechazo absoluto a la privatización.
En otras palabras, las respuestas sugieren que una parte de los encuestados podría aceptar discutir distintos esquemas de gestión o participación, pero considera que el Estado debe conservar el control mayoritario de la empresa.
Este dato resulta central para una región en la que YCRT no representa únicamente una unidad productiva. Su funcionamiento está vinculado con el empleo directo e indirecto, la actividad comercial, los ingresos de numerosas familias y la dinámica económica de Río Turbio y 28 de Noviembre.
Por eso, la discusión sobre el futuro de la empresa excede los aspectos administrativos o societarios: también involucra el rol del Estado, la continuidad de la actividad minera y las perspectivas de desarrollo de toda la Cuenca Carbonífera.
La comunidad sostiene su rechazo a separar la extracción de carbón de la generación de energía
Otro de los puntos consultados fue la posibilidad de separar la extracción de carbón de la generación de energía, una discusión que atraviesa desde hace tiempo a los trabajadores, los sindicatos y distintos sectores políticos de la región.
En este aspecto, las respuestas muestran una posición sostenida a lo largo del tiempo.
En febrero de 2025, el 63,3% de los participantes se había manifestado completamente en desacuerdo con la separación de ambas actividades. En el sondeo de octubre de 2026, ese porcentaje llegó al 68%.
Por su parte, el grupo que manifestó estar de acuerdo con separarlas continúa siendo minoritario, con variaciones acotadas entre ambas mediciones.
Para Darío, estos resultados reflejan que la idea de una empresa carboeléctrica, capaz de integrar la extracción del carbón con su aprovechamiento para generar energía, se encuentra firmemente instalada en la comunidad.
La discusión tiene una dimensión estratégica: para una parte importante de la población, YCRT no debería limitarse a la extracción y comercialización del mineral, sino avanzar en un esquema que contemple la generación energética y la integración de las distintas etapas productivas.
Durante la entrevista también se planteó que esta posición requiere considerar las condiciones técnicas y operativas necesarias para sostener esa integración. La existencia de una central generadora y la posibilidad de vincular la producción de carbón con la generación de electricidad forman parte de un debate que no se agota en la estructura societaria de la empresa.
El dato central del sondeo es que, a diferencia de lo ocurrido con algunas opiniones sobre la privatización, el rechazo a separar la actividad minera de la generación energética se mantiene firme.
¿Qué debería priorizar YCRT durante los próximos años?
La encuesta también consultó a los participantes sobre cuáles deberían ser las principales prioridades de la empresa para los próximos años.
Las respuestas se distribuyeron de la siguiente manera:
- 29,4%: mantener los puestos de trabajo.
- 24,9%: diversificar la actividad y buscar nuevas alternativas productivas.
- 23,7%: aumentar la producción de carbón.
- 22%: reducir el déficit.
La distribución muestra que no existe una única prioridad claramente dominante. Por el contrario, las respuestas presentan diferencias relativamente pequeñas entre las cuatro opciones.
El mantenimiento del empleo aparece en primer lugar, aunque seguido de cerca por la diversificación productiva, el aumento de la producción de carbón y la reducción del déficit.
Esta distribución refleja la complejidad de los desafíos que enfrenta YCRT. La continuidad laboral, la necesidad de mejorar el funcionamiento económico de la empresa, la expansión de la actividad y la búsqueda de nuevas alternativas productivas aparecen como preocupaciones que conviven dentro de la opinión pública.
Durante el intercambio radial también se planteó la necesidad de distinguir entre diversificar la actividad y avanzar específicamente en la generación de energía. Aunque ambas cuestiones pueden estar relacionadas, la pregunta presentada en el sondeo no permite determinar qué proporción de quienes eligieron diversificar estaba pensando concretamente en el desarrollo carboeléctrico.
En cualquier caso, los resultados muestran que el futuro de YCRT no se discute únicamente en términos de propiedad estatal o privada. También existe una demanda de respuestas sobre cómo producir, cómo sostener el empleo y cómo garantizar la continuidad económica del complejo.
El 71% cree que los puestos de trabajo podrían reducirse
Uno de los datos que genera mayor preocupación es la percepción sobre el futuro del empleo.
Según los resultados presentados, el 71% de los participantes considera que los puestos de trabajo de YCRT se reducirán durante los próximos años.
En contraste, alrededor del 22% cree que la cantidad de trabajadores se mantendrá, mientras que aproximadamente un 3% considera que podría aumentar.
Se trata de una expectativa expresada por los encuestados, no de una confirmación de que la empresa vaya a concretar una reducción de personal. Sin embargo, el resultado muestra que la posibilidad de una pérdida de puestos laborales está instalada en una parte importante de la opinión pública.
La preocupación tiene una explicación que excede a los trabajadores de la empresa. En Río Turbio y 28 de Noviembre, la actividad de YCRT forma parte de una estructura económica que repercute sobre comercios, servicios, proveedores y familias que dependen directa o indirectamente de su funcionamiento.
Durante la entrevista, el conductor planteó que existe una discusión pendiente sobre cómo se comunica la realidad laboral dentro de la empresa. Según lo expresado, mientras algunos sectores hablan de una supuesta superpoblación de personal, trabajadores de la actividad sostienen que existen áreas en las que falta gente para garantizar la producción.
Esa diferencia de percepciones abre un interrogante sobre la comunicación pública de la empresa y la capacidad de los trabajadores y sus representantes de explicar las necesidades operativas de cada sector.
Darío coincidió en que los discursos sobre una eventual superpoblación pueden instalarse en el pensamiento colectivo y terminar influyendo sobre la manera en que la comunidad interpreta el futuro laboral de YCRT.
En ese sentido, consideró que los sindicatos y los trabajadores tienen un papel importante en la discusión pública, especialmente a la hora de explicar qué recursos humanos se necesitan para producir, cuáles son las áreas que requieren personal y qué inversiones serían necesarias para mejorar el funcionamiento del complejo.
La cuestión resulta relevante porque, detrás de cada puesto laboral, existe una familia y una red de actividades económicas que también dependen de la continuidad de la empresa.
Una empresa que impacta sobre toda la Cuenca Carbonífera
Uno de los conceptos que atravesó la entrevista fue el impacto que tiene YCRT sobre la vida cotidiana de la región.
Durante el diálogo, Darío sostuvo que cada vez que se genera incertidumbre sobre el futuro de la empresa, esa preocupación se extiende a toda la comunidad carbonífera y no queda limitada al personal que trabaja directamente en el yacimiento o en las instalaciones vinculadas con la actividad.
La explicación se relaciona con el peso que tienen los salarios y el movimiento económico generado por la empresa en las localidades de la cuenca. Los ingresos de los trabajadores se trasladan al consumo, al comercio y a distintos servicios, por lo que cualquier modificación importante en la actividad puede repercutir sobre otros sectores.
La entrevista también puso sobre la mesa una discusión acerca de cómo se mejora el funcionamiento de una empresa productiva.
Darío planteó que, desde una perspectiva empresarial, los recortes pueden servir para sostener una situación durante un período, pero que el crecimiento requiere inversiones, planificación y capacidad de producción.
En esa línea, señaló que el debate sobre YCRT debería incluir no solamente la reducción de gastos, sino también las condiciones necesarias para incrementar la producción, aprovechar el carbón y avanzar en un esquema que permita generar energía.
Se trata de una discusión que involucra decisiones de gestión, recursos económicos, infraestructura, organización del personal y políticas públicas. El sondeo no ofrece por sí solo una solución a esos problemas, pero permite identificar cuáles son las preocupaciones que aparecen con mayor frecuencia entre quienes participaron.
¿Quiénes respondieron la encuesta?
De acuerdo con lo informado durante la entrevista, el relevamiento reunió 350 respuestas.
Darío explicó que la muestra incluyó una participación importante de vecinos de Río Gallegos y de otras localidades, además de personas de la Cuenca Carbonífera. Por ese motivo, consideró que no corresponde atribuirle una representatividad estadística plena de Río Turbio y 28 de Noviembre ni extrapolar automáticamente sus resultados al conjunto de la población.
La distribución de las respuestas también se analizó a partir de la relación económica de los participantes con YCRT.
Según los datos presentados:
- El 33% manifestó que el ingreso familiar depende totalmente de YCRT.
- El 34,9% señaló que sus ingresos no dependen de la empresa.
- El 16% indicó que dependen parcialmente.
- El 15% respondió que dependen poco.
La composición muestra que participaron personas con diferentes niveles de vinculación económica con la empresa, desde familias que dependen directamente de sus salarios hasta vecinos cuya actividad no está relacionada de manera inmediata con YCRT.
No obstante, como ocurre con cualquier sondeo abierto, estos porcentajes deben leerse considerando las características de la muestra y no como una descripción estadística definitiva de toda la población de la región.
El responsable del trabajo destacó, además, el interés que despertó la consulta y la rapidez con la que se alcanzó el número de respuestas buscado.
La incertidumbre laboral y el escenario económico
En el tramo final de la entrevista, la conversación se amplió hacia la situación económica y social de la Cuenca Carbonífera.
Darío consideró que 2026 está siendo un año especialmente complejo para la comunidad, en un contexto atravesado por conflictos salariales, reclamos municipales y dificultades económicas que repercuten en la vida cotidiana de los vecinos.
También expresó preocupación por la distribución de recursos provinciales hacia los municipios de la región y sostuvo que, desde su perspectiva, Río Turbio y 28 de Noviembre no habrían recibido el mismo acompañamiento que otras localidades.
Según su análisis, estas circunstancias contribuyen a un clima social de malestar e incertidumbre que también influye sobre la forma en que la población observa el futuro de YCRT.
En relación con el Gobierno nacional, durante la entrevista se planteó la posibilidad de que el paso del tiempo haya modificado algunas percepciones iniciales sobre las políticas dirigidas a las empresas estatales. Sin embargo, esa interpretación debe distinguirse de los datos concretos del sondeo: la encuesta registra respuestas sobre privatización, participación estatal, producción y empleo, pero no permite establecer por sí sola cuáles son las causas de los cambios observados.
La comparación entre febrero de 2025 y octubre de 2026 ofrece, en ese sentido, una fotografía de cómo se distribuyen actualmente algunas opiniones y de qué manera difieren respecto de la medición anterior.
Un debate que sigue abierto
Los resultados presentados dejan una serie de conclusiones relevantes, aunque deben interpretarse con la cautela correspondiente a un sondeo de opinión.
Por un lado, disminuyó el rechazo absoluto a la privatización: pasó del 58,7% en febrero de 2025 al 40% en octubre de 2026. Al mismo tiempo, aumentó el porcentaje de quienes están poco de acuerdo con esa posibilidad.
Por otro, el 77,4% de los participantes sostiene que YCRT debe conservar una mayoría estatal, mientras que el 68% rechaza completamente la separación entre la extracción de carbón y la generación de energía.
A esto se suma que el mantenimiento de los puestos de trabajo aparece como la principal prioridad individual para el futuro de la empresa, con el 29,4% de las respuestas, y que el 71% considera que el empleo podría reducirse durante los próximos años.
El panorama combina, así, cambios en la intensidad del rechazo a la privatización con posiciones firmes sobre el control estatal, la integración productiva y la defensa del empleo.
La pregunta de fondo continúa abierta: ¿cómo puede YCRT mejorar su producción, fortalecer su situación económica y sostener su función estratégica sin profundizar la incertidumbre laboral y social en la Cuenca Carbonífera?
La respuesta no depende exclusivamente de la opinión pública. Requiere decisiones de gestión, inversiones, planificación productiva, participación de los trabajadores y definiciones políticas sobre el lugar que ocupará la empresa en el futuro energético del país.
Mientras tanto, los resultados del sondeo aportan elementos para una discusión que involucra mucho más que el destino de una empresa estatal: compromete el presente y las perspectivas de desarrollo de Río Turbio, 28 de Noviembre y toda la región.