En 28 de Noviembre, tres imágenes del mismo marcador de precios muestran cómo se modificaron las tarifas de naftas y gasoil en apenas días. La desregulación del mercado y el sistema de “micropricing” generan variaciones constantes que afectan directamente al bolsillo de los vecinos.

La volatilidad del precio del combustible vuelve a ser noticia en la Cuenca Carbonífera. En apenas un mes, se registraron cuatro aumentos consecutivos, reflejados claramente en tres imágenes tomadas al mismo surtidor de la localidad de 28 de Noviembre. Las fotos correspondientes a los días 12, 18, 22 y 23 de noviembre muestran cómo los valores fueron modificándose de manera sostenida, en algunos casos en cuestión de horas.
Este comportamiento se intensificó luego de que el Ministerio de Economía derogara la normativa que obligaba a las estaciones de servicio a informar sus precios en un sistema centralizado. La medida apunta a generar un mercado más competitivo y menos burocrático, pero en la práctica ha derivado en una escalada de variaciones constantes que impactan directamente en el consumidor.
A esto se suma la implementación por parte de YPF del sistema de “micropricing”, activo desde junio, que ajusta los precios varias veces al día mediante inteligencia artificial. Este mecanismo evalúa variables como el valor internacional del petróleo, la cotización del dólar, la demanda en tiempo real, la competencia local y los costos logísticos.
El resultado: cambios de hasta dos o tres veces en un mismo día, aunque en la actualidad la mayoría se concentra alrededor de la medianoche, con variaciones cercanas al 1% diario.
“Ayer subió, hoy bajó, mañana puede subir”, resumió un estacionero, remarcando que si bien el sistema no es del agrado del sector, ya forma parte del funcionamiento cotidiano.
Este domingo 23 de noviembre, los precios quedaron establecidos de la siguiente manera:
- Nafta Súper: $1.305
- Infinia Nafta: $1.637
- Gasoil: $1.623
- Infinia Diesel: $1.859
Los vecinos de la Cuenca no tardaron en manifestar su sorpresa y preocupación ante los cambios constantes, que hacen cada vez más difícil planificar gastos básicos como el traslado diario, los fletes y las actividades laborales que dependen del transporte.
Las imágenes registradas en la localidad reflejan con claridad la aceleración del proceso y reavivan el debate sobre el impacto real de la desregulación y de los nuevos modelos de fijación dinámica de precios.
La pregunta que queda en el aire, ante un panorama imprevisible, es una sola: ¿qué opinás vos sobre esta tendencia?