- Jazz, clásica, folclore… Lo que tocaba, lo tocaba bien.
- Grabó dos discos para Columbia Records en Nueva York, pero cuando le pidieron un tributo al compositor Augusto Lecuona, dijo que para grabar música latina se quedaba en su casa… o se iba a Cuba.
- A 40 años de su muerte, un documental y dos libros lo recuerdan como uno de los músicos más libres, difícil de encasillar y, por eso, uno de los más olvidados.