Gordillo confirmó que la empresa debe enviar 30.000 toneladas a Estados Unidos en septiembre, mientras intenta recuperar locomotoras y negocia una posible extensión de los plazos. También anticipó inversiones para la Usina 21, el proyecto Black Star, mejoras en el aeropuerto de Río Turbio y el balizamiento nocturno de Punta Loyola.

YCRT vuelve a quedar frente a uno de sus principales desafíos: transformar la producción de carbón en capacidad efectiva de transporte y comercialización. El interventor de la empresa, Pablo Gordillo Arriagada, confirmó que la compañía mantiene un contrato por 210.000 toneladas de carbón, distribuido en siete embarques, y que el primer envío, de aproximadamente 30.000 toneladas con destino a Estados Unidos, está previsto para septiembre.
El problema, según explicó durante una entrevista con FM 105.1 “La Voz de la Cuenca”, no está actualmente en la producción ni en la depuración del mineral, sino en la logística ferroviaria necesaria para trasladarlo desde la Cuenca Carbonífera hasta Punta Loyola.
La situación tiene como protagonistas a las locomotoras y, particularmente, a sus convertidores. Dos de estos equipos se encuentran fuera de servicio y su recuperación resulta determinante para poder garantizar el traslado del carbón hacia el puerto.
Gordillo reconoció que el escenario es complejo y admitió que YCRT se encuentra prácticamente frente a un primer embarque que podría no cumplirse en los tiempos originalmente establecidos. Por ese motivo, además de avanzar con la reparación de los equipos, la empresa inició conversaciones con la firma compradora para evaluar una eventual extensión de los plazos.
Reparar para poder embarcar
Uno de los convertidores se encuentra actualmente en proceso de armado y prueba. De acuerdo con lo explicado por el interventor, restaba la llegada de aceite hidráulico para completar los ensayos y determinar si el equipo puede volver a ponerse en funcionamiento.
La ecuación es sencilla pero decisiva: hay carbón producido, pero sin locomotoras operativas no hay manera de llevarlo hasta Punta Loyola.
La empresa trabaja así contrarreloj para recuperar capacidad ferroviaria y evitar que el incumplimiento del primer envío derive en penalidades o afecte la continuidad del contrato.
El acuerdo representa una oportunidad relevante para YCRT, no solamente por el ingreso que podría generar la venta de carbón, sino también porque permitiría demostrar capacidad productiva y comercial en un proceso de transformación que todavía se encuentra en desarrollo.
Energía: una segunda vía para YCRT
La mirada de la intervención no se limita al carbón. Durante la entrevista, Gordillo planteó que la generación y comercialización de energía aparecen como otra alternativa para diversificar los ingresos de la empresa.
YCRT ya cumple un papel de respaldo cuando se producen inconvenientes en el sistema interconectado y las usinas de la Cuenca pueden aportar energía para evitar interrupciones prolongadas.
Ahora la intención es avanzar hacia un esquema más estructurado.
Para ello, la empresa prevé mantener una reunión con Servicios Públicos con el objetivo de revisar las cuentas pendientes, conciliar obligaciones y analizar la relación energética entre ambos organismos.
En ese marco también se discutirá la posibilidad de que YCRT pueda vender energía excedente. Gordillo explicó que, cuando la empresa aporta electricidad durante situaciones de emergencia, el valor de esa energía se ubica aproximadamente un 20 por ciento por debajo del precio de referencia de CAMMESA.
La propuesta abre una discusión estratégica: si YCRT logra recuperar y ampliar su capacidad de generación, la Cuenca podría contar con una fuente adicional de energía y, al mismo tiempo, la empresa podría incorporar una nueva vía de ingresos.
Usina 21: una inversión millonaria que podría ampliar la generación
Uno de los proyectos centrales es la recuperación y fortalecimiento de la Usina 21.
Gordillo informó que existe un plan de inversión coordinado por Roberto Mancilla y su equipo para mejorar la capacidad actual, aunque por el momento no contempla la finalización de la denominada Caldera 4.
Las mejoras proyectadas permitirían sumar aproximadamente 3 o 4 megavatios de capacidad.
El costo estimado se ubica entre 2 y 3 millones de dólares, una inversión que YCRT actualmente no tiene disponible. La alternativa planteada es utilizar parte de los futuros ingresos provenientes de la venta de carbón para financiar progresivamente estas obras.
El objetivo excede las necesidades internas de la empresa. Una Usina 21 con mayor capacidad podría aportar energía a Río Turbio, 28 de Noviembre y Julia Dufour, especialmente ante situaciones de emergencia en el sistema interconectado.
La demanda total de la Cuenca ronda, según las estimaciones mencionadas por Gordillo, entre 4 y 5 megavatios, por lo que una mejora en la capacidad disponible podría tener un impacto significativo.
Black Star y una reserva fría de 12 MW
Otro de los proyectos en carpeta es Black Star, vinculado con la recuperación de motores de la Usina 240.
YCRT lleva adelante trabajos con recursos propios para avanzar en la habilitación del sistema. Entre las cuestiones pendientes aparece la certificación y habilitación ambiental de un tanque destinado al abastecimiento de los motores.
El proyecto permitiría disponer de una reserva fría cercana a los 12 megavatios, con capacidad potencial para funcionar como respaldo del sistema eléctrico regional o nacional.
Para una Cuenca que históricamente ha sufrido las consecuencias de las fallas del sistema interconectado, contar con generación propia representa mucho más que una cuestión empresarial: es también una herramienta de seguridad energética.
Diversificar para no depender solamente del carbón
La intervención también comenzó a analizar otras posibilidades vinculadas con los recursos existentes en el complejo minero.
Entre las alternativas aparecen el aprovechamiento del gas grisú o metano presente en la mina, la utilización de material estéril, el aprovechamiento de cenizas, el desarrollo de productos derivados, la generación eléctrica y la apertura de nuevos mercados para el carbón.
La estrategia apunta a que YCRT deje de depender exclusivamente de una única actividad y pueda construir un esquema de ingresos más diversificado.
Para ello se incorporó un equipo técnico encargado de estudiar los recursos disponibles y evaluar proyectos que puedan atraer inversiones.
El presupuesto 2027, otra discusión clave
Mientras se intenta resolver el corto plazo, la empresa ya comienza a mirar hacia 2027.
Gordillo adelantó que durante septiembre comenzarán las reuniones con el accionista y el Ministerio de Economía para elaborar el presupuesto preliminar del próximo año.
El documento deberá contemplar gastos corrientes, inversiones, compromisos productivos, contratos de venta de carbón y las proyecciones vinculadas con los proyectos energéticos.
Hasta que concluya el proceso de transformación de YCRT, el financiamiento continuará dependiendo de la Secretaría de Energía y del Ministerio de Economía, aunque la expectativa oficial es incrementar gradualmente la participación de los ingresos propios.
Aeropuerto de Río Turbio: YCRT ofrece colaboración
Otro de los puntos abordados fue la situación del aeropuerto de Río Turbio.
Gordillo confirmó que YCRT presentó ante el área de Transporte de la provincia un proyecto para colaborar con la optimización de la terminal y recibió además un pedido para intervenir en mejoras vinculadas con el sistema de cámaras de seguridad.
La empresa considera que recuperar plenamente la infraestructura aeroportuaria tendría beneficios para toda la región.
La terminal podría facilitar vuelos sanitarios, mejorar la conectividad, atender situaciones de emergencia y favorecer el turismo, además de brindar una herramienta para las actividades productivas de la zona.
Entre las tareas pendientes mencionó el cercado perimetral, señalización, seguridad, iluminación y videovigilancia.
YCRT también presentó una propuesta alternativa para el cercado y trabaja sobre las mejoras solicitadas para las cámaras.
El puente y una preocupación para los trabajadores
La empresa también participará de reuniones relacionadas con un puente ubicado en cercanías de 28 de Noviembre, cuya continuidad estaría en discusión a partir de una deuda vinculada con un convenio con el Ejército.
Para YCRT, la estructura tiene importancia porque es utilizada por trabajadores de la empresa y su retiro podría complicar la circulación.
La intención es sentarse junto con Vialidad y representantes del Ejército para buscar una solución que permita mantener la conectividad o avanzar, si fuera necesario, en una alternativa.
Punta Loyola: tecnología para ampliar la capacidad del puerto
Uno de los anuncios más importantes está relacionado con Punta Loyola.
Gordillo confirmó la inauguración del sistema de balizamiento nocturno del puerto, una obra realizada conjuntamente entre YCRT y CGC con una inversión superior a 2 millones de dólares.
El sistema contempla nueve balizas y permitirá ampliar el horario operativo del puerto, posibilitando el ingreso y egreso de embarcaciones durante la noche.
Para YCRT, la obra adquiere una importancia especial porque puede mejorar la logística de los futuros embarques de carbón y reducir tiempos y costos asociados al transporte.
Pero el proyecto busca ir más allá de la iluminación portuaria. Según explicó Gordillo, incorpora herramientas vinculadas con inteligencia artificial, informática y conectividad tecnológica, con la intención de avanzar hacia un “puerto inteligente”.
La inauguración está prevista para las 19 horas y contará con la presencia del gobernador Claudio Vidal y representantes de los organismos involucrados.
Seguridad: robos y falta de recursos
El interventor también reconoció que continúan registrándose robos en distintos sectores del yacimiento.
YCRT cuenta con cámaras de vigilancia y un área de seguridad interna, pero no dispone de recursos para contratar un servicio privado permanente.
Según Gordillo, una prestación de esas características demandaría más de 80 millones de pesos mensuales, incluso con una dotación mínima.
Ante esta situación, la empresa intenta reforzar los mecanismos internos y trabaja junto con las fuerzas de seguridad y la Justicia para recuperar herramientas y repuestos sustraídos.
El funcionario señaló además que cuando los hechos involucran a trabajadores de la propia empresa deben iniciarse las correspondientes denuncias y sumarios administrativos, procesos que requieren descargos, investigaciones y dictámenes jurídicos.
La discusión sindical sigue abierta
La agenda de YCRT tampoco está exenta de conflictos laborales.
Gordillo sostuvo que mantiene diálogo con la mayoría de las organizaciones gremiales, aunque reconoció diferencias con la Asociación del Personal Superior (APS) a partir de una denuncia presentada ante la Auditoría General de la Nación.
El interventor confirmó su participación en una próxima reunión en la Secretaría de Trabajo junto con equipos técnicos y operativos para analizar los distintos planteos.
Salarios, condiciones laborales, seguridad, inversiones y futuro productivo forman parte de una discusión que atraviesa actualmente a la empresa.
Una empresa entre la urgencia y el futuro
El escenario que describió Gordillo expone las múltiples dimensiones que atraviesan a YCRT.
En el corto plazo, la prioridad es recuperar las locomotoras y garantizar el primer embarque de carbón. En paralelo, la empresa busca avanzar con proyectos energéticos, diversificar sus fuentes de ingresos, mejorar la infraestructura portuaria y aeroportuaria y definir un presupuesto que permita sostener la actividad.
El desafío será convertir los anuncios y proyectos en capacidad operativa concreta.
Porque para YCRT la discusión ya no pasa solamente por extraer carbón, sino por resolver cómo transportarlo, venderlo, generar energía, aprovechar otros recursos y construir un esquema productivo capaz de sostener a la empresa y a la Cuenca Carbonífera en el tiempo.