Grasso: “Casi 70 mil santacruceños están endeudados: ¿esta es la Argentina y la Santa Cruz que nos quieren vender?”

El intendente de Río Gallegos cuestionó el nivel de endeudamiento familiar en Santa Cruz y apuntó contra las políticas económicas de los gobiernos nacional y provincial. Según los datos que citó del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), cuatro de cada diez personas endeudadas tienen entre 20 y 34 años. “Son préstamos para comer”, afirmó.

El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, volvió a poner el foco sobre la situación económica de las familias santacruceñas y cuestionó el crecimiento del endeudamiento como consecuencia, según su interpretación, de la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de los servicios y el deterioro de las condiciones económicas.

El jefe comunal mantuvo un encuentro con vecinos e integrantes del Partido Vecinal Reconstrucción Social, donde analizaron el escenario social de la provincia y las dificultades que atraviesan los hogares para sostener sus ingresos frente al incremento del costo de vida.

Durante la reunión, Grasso hizo referencia a un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y calificó sus resultados como “catastróficos”.

De acuerdo con los datos citados por el intendente, casi 70 mil santacruceños se encuentran endeudados, mientras que cuatro de cada diez deudores tienen entre 20 y 34 años.

Para Grasso, el dato adquiere una particular gravedad porque, según sostuvo, el crédito ya no estaría siendo utilizado principalmente para inversiones o adquisición de bienes, sino para afrontar gastos cotidianos.

“Son préstamos para comer”, resumió.

Santa Cruz y un elevado nivel de morosidad

El intendente también puso el foco sobre el monto promedio de las deudas y el nivel de irregularidad registrado en la provincia.

Según los datos que atribuyó al informe del CEPA, Tierra del Fuego supera los 4,7 millones de pesos de deuda promedio por persona, mientras que Santa Cruz supera los 4,2 millones de pesos.

En ese marco, sostuvo que ambas provincias encabezan el ranking de préstamos morosos mencionado en el relevamiento.

Grasso también señaló que Santa Cruz registra una tasa de irregularidad del 20,6%, que ubicó como la segunda más elevada del país, detrás de La Rioja.

A partir de esos números, el intendente planteó una comparación histórica y sostuvo que la provincia no había atravesado anteriormente un escenario de estas características.

“Nuestra provincia jamás tuvo estos niveles de endeudamiento familiar, ni siquiera en 2001”, afirmó.

“Todos los indicadores son peores que en 2023”

El jefe comunal vinculó el crecimiento del endeudamiento con un escenario económico más amplio y apuntó tanto contra el Gobierno nacional como contra la administración provincial.

“Llevan mil días de gobierno y todos los indicadores son peores que en 2023. Hay más desempleo, más endeudamiento, más pobreza, cierran los comercios y las inversiones no llegan”, sostuvo Grasso.

Para el intendente, el endeudamiento familiar no puede analizarse de manera aislada, sino como parte de un proceso en el que los ingresos de los trabajadores pierden capacidad para afrontar gastos básicos.

La situación, según su lectura, también repercute sobre el comercio y la actividad económica local: cuando los salarios se destinan cada vez más al pago de préstamos, queda menos dinero disponible para el consumo y para sostener la actividad de los comercios.

Una crítica al modelo económico

Grasso llevó su cuestionamiento más allá de los indicadores de endeudamiento y apuntó directamente contra el modelo económico vigente.

Para el intendente, la situación actual es consecuencia de “un modelo de ajuste permanente”, que —según afirmó— beneficia principalmente a los sectores de mayores ingresos y a la economía financiera.

“Es un ajuste pensado para el 25% de la Argentina más rica, especuladora y timbera”, sostuvo.

Desde esa perspectiva, planteó que el deterioro del poder adquisitivo, el endeudamiento y el cierre de comercios forman parte de un mismo proceso económico que impacta especialmente sobre los trabajadores y la clase media.

“Hay que cambiar este modelo, no sirve”

El encuentro con vecinos e integrantes del Partido Vecinal Reconstrucción Social terminó con un mensaje político de fuerte tono opositor.

Grasso sostuvo que es necesario modificar el rumbo económico y cuestionó las consecuencias sociales que atribuye al actual esquema de políticas públicas.

“Hay que cambiar este modelo, no sirve”, afirmó.

Y cerró con una definición que sintetizó su crítica: “Este modelo es el fin de la clase media argentina, el fin de la industria y de la dignidad de los trabajadores”.

El planteo vuelve a colocar al endeudamiento de los hogares en el centro de la discusión política santacruceña, en un contexto donde los distintos sectores comienzan a debatir no solamente cuánto deben las familias, sino también qué condiciones económicas están llevando a los trabajadores a recurrir al crédito para cubrir necesidades básicas.

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