El secretario general de ATE Río Turbio, Matías Delgado, afirmó que hay 19.000 toneladas de carbón depurado listas para comercializar y otras 6.000 en bruto en la mina. La empresa no puede trasladarlas a Punta Loyola mientras la locomotora accidentada siga fuera de servicio. El gremialista pidió que la Justicia investigue el hecho y planteó la necesidad de adquirir una máquina nueva.

El descarrilamiento de una locomotora de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) mantiene interrumpido el traslado de carbón hacia el puerto de Punta Loyola, en momentos en que la empresa tiene mineral acopiado para la venta y debe cumplir compromisos comerciales.
Así lo señaló Matías Delgado, secretario general de ATE seccional Río Turbio. El dirigente afirmó que en el complejo había aproximadamente 19.000 toneladas de carbón depurado listas para la venta y otras 6.000 toneladas en bruto en la mina.
Delgado sostuvo que la formación accidentada era la única locomotora que estaba en condiciones de realizar el transporte. Como consecuencia, la empresa continúa con la producción y el procesamiento, pero no cuenta actualmente con una máquina operativa para llevar el carbón hasta el puerto.
“Seguimos produciendo, pero no podemos transportarlo”
El dirigente afirmó que la producción y la depuración del mineral se sostienen, pero que el traslado quedó condicionado por la salida de servicio de la locomotora.
Delgado había señalado previamente que el total de carbón depurado disponible para la venta rondaba las 19.000 toneladas, además de otras 6.000 en bruto en la mina.
El informe pericial y la investigación
Consultado por la hipótesis de sabotaje, Delgado dijo que integrantes del sindicato estuvieron en el lugar del descarrilamiento y observaron las tareas realizadas por Criminalística.
El gremialista afirmó que se habría encontrado un objeto ajeno a las vías que podría estar relacionado con el accidente, aunque aclaró que corresponde a la Justicia determinar qué ocurrió y establecer si hubo una acción intencional.
También señaló que contaba con documentación, fotografías y videos sobre las actuaciones realizadas en el lugar, y pidió que se analicen los informes y que la investigación avance en profundidad.
La existencia de un objeto y su posible relación con el descarrilamiento deben entenderse como elementos mencionados por el dirigente. La responsabilidad y las causas del hecho continúan bajo investigación y no quedaron establecidas en la entrevista.
Delgado destacó que los trabajadores que conducían la locomotora se encuentran fuera de peligro y no sufrieron lesiones de gravedad, aunque recordó que el accidente pudo haber tenido consecuencias mucho más serias.
El dirigente pidió que el episodio no sea subestimado mientras se investigan sus causas, debido al riesgo que —según planteó— implicó para los trabajadores ferroviarios.
La locomotora quedó fuera de servicio y, de acuerdo con lo expresado por el secretario general de ATE, era la única disponible para trasladar carbón en ese momento.
Delgado recordó que la locomotora había pasado por un proceso de reparación que, según indicó, demandó alrededor de cuatro meses y una inversión cercana a los 120 millones de pesos.
A partir del nuevo accidente, el dirigente consideró que la compra de una locomotora nueva debería ser una alternativa prioritaria para YCRT.
Delgado mencionó como referencia un costo estimado de alrededor de dos millones de dólares para adquirir una unidad nueva. Delgado sostuvo que la empresa necesita una locomotora, aunque la decisión sobre el financiamiento y la compra corresponde a las autoridades responsables.
El gremialista planteó que la inversión podría ser afrontada por el Gobierno nacional, la Provincia o mediante otros mecanismos vinculados con la actividad energética.
Delgado indicó que el compromiso de trasladar carbón estaba vinculado con un contrato de venta a una empresa de Estados Unidos.
Según relató, mantuvo contacto con el interventor de YCRT, quien le informó que se estaba analizando la posibilidad de rescindir el contrato.
El dirigente afirmó que ya existirían penalidades por no haber cumplido con la carga del primer buque en septiembre, conforme a la fecha prevista para esa operación.
La imposibilidad de trasladar el mineral, sumada a la situación de la locomotora, introduce nuevas incertidumbres sobre los plazos de embarque y el cumplimiento del acuerdo comercial.
Delgado sostuvo que la venta de carbón podría generar recursos propios para invertir en el yacimiento, en un contexto en el que, según afirmó, los fondos que recibe la empresa se destinan principalmente al pago de salarios.
El gremialista señaló que el plan de acción asociado al presupuesto nacional contemplaba la comercialización de carbón y que la interrupción del transporte afecta esa posibilidad.
Sus declaraciones reflejan la preocupación sindical por el financiamiento de YCRT y por el impacto que puede tener la falta de ventas en las inversiones y en la continuidad de la actividad.
El secretario general de ATE vinculó la situación de la locomotora con el debate sobre el presupuesto nacional y con la incertidumbre que, según dijo, existe entre los trabajadores.
Delgado sostuvo que hasta el momento no se habían registrado despidos y pidió que los distintos sectores políticos e institucionales acompañen las gestiones para sostener la empresa.
También advirtió sobre la importancia de YCRT para Río Turbio y 28 de Noviembre, y señaló que la actividad minera tiene un impacto directo en la economía y el empleo de ambas localidades.
El dirigente llamó a priorizar el funcionamiento de la empresa y a evitar que las diferencias políticas desplacen la discusión sobre el futuro productivo de la Cuenca Carbonífera.
Delgado pidió que la Justicia avance con las investigaciones y que se determinen las causas del descarrilamiento.
También convocó a los distintos actores políticos y a las autoridades provinciales y nacionales a colaborar en la búsqueda de una salida para recuperar el transporte ferroviario.
Entre las alternativas mencionadas, el gremialista consideró urgente analizar la compra de una locomotora nueva, además de resolver la situación de la unidad accidentada.
Mientras continúan las actuaciones por el descarrilamiento, los trabajadores mantienen sus tareas en la mina y en la planta depuradora. El traslado del carbón, sin embargo, seguirá condicionado hasta que la empresa pueda recuperar una locomotora operativa.