Centro de Día del Árbol: un espacio silencioso pero vital en la lucha por la salud mental en la Cuenca Carbonífera

Gisela Carrizo, licenciada en Trabajo Social y coordinadora del Centro de Día del Árbol en Río Turbio, detalla el trabajo que se realiza con adolescentes, familias y comunidades frente a problemáticas como el consumo problemático y los comportamientos del espectro suicida, en un espacio que apuesta por la prevención, la palabra y la reconstrucción de vínculos.

En un contexto en el que las problemáticas de salud mental, el consumo de sustancias y la prevención del suicidio siguen siendo temas estigmatizados y poco visibilizados, el Centro de Día del Árbol, ubicado en Río Turbio, se presenta como un espacio fundamental en el acompañamiento y asistencia a jóvenes y adultos de toda la Cuenca Carbonífera. Coordinado por la licenciada en Trabajo Social Gisela Carrizo, el centro desarrolla una propuesta integral y comunitaria que va desde la prevención y promoción hasta la intervención grupal, en articulación con los hospitales de Río Turbio y 28 de Noviembre.

Carrizo explicó que trabajan con grupos diferenciados de adolescentes y adultos, tanto en talleres preventivos como en espacios terapéuticos y creativos. Entre las actividades más destacadas se encuentran el taller de radio y streaming, el de arteterapia, el de huerta, cocina y el grupo de “proyecto de vida”. Además, el centro implementó este año un espacio destinado a referentes familiares, para acompañar a padres, madres y allegados de personas que aún no se animan a pedir ayuda, brindando herramientas y estrategias para acompañarlos en ese proceso.

El abordaje del consumo problemático —desde alcohol en menores hasta sustancias como cocaína, Paco, Tussi o el uso recreativo de psicofármacos— se ha tornado urgente. Gisela hizo hincapié en que se trata de un fenómeno en aumento que requiere la participación de todos: Estado, instituciones, comunidad y, sobre todo, un entorno que deje de juzgar para empezar a contener.

Por eso, el Centro de Día del Árbol apuesta a la presencia territorial, visitando escuelas, articulando con instituciones y proponiendo jornadas comunitarias. Si bien su sede está en Río Turbio, atienden a jóvenes y familias de toda la cuenca y, recientemente, firmaron un acuerdo de colaboración con la Municipalidad de 28 de Noviembre, que permitirá fortalecer el trabajo en ese territorio sin necesidad de abrir una nueva sede.

En paralelo, Carrizo remarcó la importancia de la empatía social y el respeto por los procesos de quienes atraviesan estas problemáticas. “Como comunidad, necesitamos ser más respetuosos con los procesos ajenos. El estigma y la vergüenza siguen siendo barreras enormes para pedir ayuda”, señaló.

El Centro de Día también está abierto a recibir donaciones y colaboraciones de comercios, vecinos o instituciones que quieran sumar su granito de arena. En un momento donde la prevención es clave, este espacio silencioso se vuelve una trinchera de acompañamiento, palabra y esperanza para muchas familias.

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