El diputado Eloy Echazú expresó su preocupación por el nuevo esquema tarifario de luz y gas, y alertó que la eliminación de subsidios nacionales y los cambios en la segmentación afectarán especialmente a los hogares de ingresos medios y bajos durante el invierno.

El diputado por el pueblo de Río Gallegos, Eloy Echazú, manifestó su profunda preocupación ante la implementación del nuevo esquema de tarifas de energía eléctrica y gas que comenzó a regir este mes y que continuará aplicándose de manera progresiva en los próximos meses. Si bien se mantiene el subsidio por zona fría, el legislador advirtió que la quita de subsidios nacionales y la modificación del sistema de segmentación tendrán un fuerte impacto en la economía de las familias santacruceñas, especialmente durante la temporada invernal.
Echazú recordó que el escenario actual es consecuencia de una acumulación de decisiones tomadas a lo largo de los últimos años. Señaló que durante el gobierno de Mauricio Macri se incorporaron impuestos y cargos que aún hoy continúan vigentes en las facturas. Posteriormente, durante la pandemia, el gobierno de Alberto Fernández declaró la emergencia energética y adoptó medidas para frenar los tarifazos, buscando proteger a las familias en un contexto económico crítico.
Esa emergencia fue prorrogada por el actual presidente Javier Milei, aunque con un cambio de orientación. A comienzos de 2025 se realizó una audiencia pública en la que se resolvió que los usuarios comenzaran a afrontar costos que anteriormente eran absorbidos por el Estado, como los gastos vinculados al transporte de la energía. Desde entonces, las boletas de luz y gas comenzaron a registrar incrementos más frecuentes, tanto en los hogares como en el sector comercial.
Uno de los aspectos que más preocupa, según Echazú, es que los aumentos dejaron de ser ocasionales y pasaron a sentirse mes a mes. “Las familias reciben una boleta cada vez más cara, sin tiempo para reorganizar sus ingresos”, sostuvo, remarcando que esta situación obliga a recortar otros gastos esenciales del hogar.
A este contexto se suma la eliminación del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), conocido como el sistema de segmentación N1, N2 y N3. Aunque su implementación aún no es total, el Gobierno Nacional confirmó que se avanzará hacia un esquema más restrictivo, que dividirá a los usuarios entre quienes conserven algún subsidio y quienes deban pagar la tarifa plena, según el nivel de ingresos del grupo familiar.
“El problema es que miles de familias de ingresos medios quedan en una zona muy delicada: por superar apenas el límite establecido, pierden todos los subsidios”, advirtió el legislador. En ese sentido, remarcó que en Santa Cruz el consumo de energía no es opcional. “La luz y el gas no son un lujo, son una necesidad básica. En invierno no se puede elegir si calefaccionarse o no”, afirmó.
Incluso los hogares que mantengan algún tipo de subsidio verán una reducción en los beneficios. En el caso de la electricidad, el descuento será menor y solo cubrirá un consumo limitado; todo lo que exceda ese tope se abonará a tarifa plena. En el gas ocurrirá algo similar: el subsidio se concentrará en los meses más fríos, mientras que el resto del año las boletas llegarán sin asistencia estatal.
“En términos simples, esto se va a traducir en facturas más caras durante todo el año, incluso para quienes hoy reciben algún tipo de ayuda”, explicó Echazú.
Otro punto crítico es la situación de quienes acceden a la tarifa social y de las entidades de bien público. Jubilados, personas con discapacidad, veteranos de Malvinas, comedores comunitarios, clubes y organizaciones sociales deberán reinscribirse para no perder el beneficio, lo que genera el riesgo de que muchos queden excluidos por dificultades administrativas.
“El peligro es que muchas familias queden afuera no porque no lo necesiten, sino porque no pudieron completar un trámite o porque sus ingresos superan por muy poco el límite establecido”, sostuvo.
Finalmente, Echazú llamó a una postura firme por parte del Gobierno Provincial frente al impacto del nuevo esquema tarifario. Remarcó que Santa Cruz tiene una realidad climática particular que no está contemplada en las decisiones nacionales y que el acceso a la energía es un derecho básico para la vida cotidiana.
“El subsidio por zona fría se mantiene, pero no alcanza. Si no hay una intervención concreta del Gobierno Provincial frente a la quita de subsidios nacionales, el invierno va a ser muy duro para miles de hogares santacruceños”, concluyó.