A principios de 2024, proliferaron en el intercambiador de la Avenida de América, en Madrid, y en una treintena de centros comerciales de España colas de personas en torno a una especie de pelota metálica con una cámara y otros sensores en el centro. Eran los orbs, u orbes, unos dispositivos que tomaban fotografías del rostro y del iris de los individuos. Quienes pasaban por ese escáner recibían una recompensa en forma de la moneda virtual worldcoin: dejarse retratar por el orbe podía desbloquear unos 80 euros.
Vuelven a España las cámaras que fotografían el iris: ¿es legal?