La Parroquia María Auxiliadora invita a la comunidad a participar desde el 29 de abril en una tradición que une devoción, acompañamiento espiritual y ayuda social a través de Cáritas

La comunidad de 28 de Noviembre se prepara para vivir una nueva edición de la tradicional novena en honor a la Virgen de Luján, una práctica profundamente arraigada en la vida religiosa y social de la localidad. La convocatoria comenzará el próximo 29 de abril a las 18:15 horas en la Parroquia María Auxiliadora, extendiéndose durante nueve días hasta el 7 de mayo, en la antesala de la celebración central del 8 de mayo.
En entrevista en Fm La Voz de la cuenca realizada por Carlos «el colo» Fuentes, nos comentaron que la historia de esta devoción en la localidad se remonta a 1984, año en que se construyó la ermita en el Cerro de la Cruz, dentro de la Reserva Educativa. Según relataron integrantes de la comunidad parroquial, el origen está ligado a una promesa familiar tras una intervención quirúrgica, que dio lugar a la instalación de una imagen de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina. Desde entonces, el lugar se transformó en un punto de encuentro espiritual para generaciones de vecinos.
En la actualidad, la novena no solo representa un espacio de oración, sino también una instancia de encuentro comunitario. A lo largo de los años, la práctica fue creciendo e incorporando nuevas formas de participación, como la peregrinación de una imagen de la Virgen que recorre los hogares de la localidad, acompañando a las familias durante 15 días en cada visita.
Desde el grupo de Cáritas, organizador de la actividad, destacaron que el trabajo no se limita únicamente al plano espiritual. La iniciativa también permite detectar y acompañar situaciones de vulnerabilidad, brindando asistencia con alimentos, ropa y contención emocional. En ese sentido, remarcaron que la labor en territorio es clave para comprender las necesidades reales de los vecinos.
Durante la novena, además del rezo del rosario, se invita a los asistentes a colaborar con alimentos no perecederos, que luego serán destinados a familias en situación de necesidad. Esta acción solidaria cobra especial relevancia en un contexto económico adverso, donde, según señalaron los voluntarios, cada vez resulta más difícil sostener la ayuda comunitaria.
Asimismo, desde la parroquia coincidieron en la importancia de fortalecer los lazos sociales y espirituales en tiempos de dificultad. “Es momento de acercarse, de mirar al otro y acompañar”, expresaron, en línea con el mensaje transmitido por el sacerdote local durante las celebraciones de Pascua.
Finalmente, los organizadores destacaron el crecimiento de la participación, especialmente de jóvenes y familias, lo que renueva las expectativas de continuidad de esta tradición. La novena se consolida así como un espacio de fe, encuentro y solidaridad que trasciende lo religioso para convertirse en un verdadero sostén comunitario.