Niños, niñas y adultos compartieron una tarde de diversión, compañerismo y pasión por el fútbol, en una propuesta que combinó intercambio de figuritas, sorteos y una merienda comunitaria.

El S.U.M. “Ernesto Torrengo” fue escenario de una colorida y concurrida jornada de intercambio de figuritas que convocó a niños, niñas y familias de la comunidad, quienes se acercaron para compartir una tarde diferente marcada por el entusiasmo, la amistad y el amor por el fútbol.
La actividad permitió que decenas de participantes avanzaran en el armado de sus álbumes mediante el intercambio de figuritas, una práctica que continúa despertando gran interés entre chicos y grandes y que, además de fomentar la colección, genera espacios de encuentro y socialización.
Durante toda la jornada se vivió un ambiente de alegría y compañerismo, donde los asistentes recorrieron las mesas de intercambio, compartieron sus repetidas y buscaron completar aquellas figuritas difíciles de conseguir. La iniciativa promovió no solo la diversión, sino también valores como la solidaridad, el respeto y el intercambio entre pares.
Uno de los momentos más esperados fue la realización de sorteos de figuritas entre los presentes, generando expectativa y entusiasmo entre los participantes. Además, se entregaron álbumes a quienes aún no contaban con uno, permitiendo que más niños y niñas pudieran sumarse a la propuesta y disfrutar de la experiencia de coleccionar e intercambiar.










La jornada también contó con un espacio de encuentro pensado para compartir en familia. Los asistentes disfrutaron de una merienda compuesta por mate cocido y pancitos caseros, que acompañó las actividades y fortaleció el clima de integración y camaradería que caracterizó al evento.
Este tipo de iniciativas continúan consolidándose como espacios recreativos que favorecen la participación comunitaria, promoviendo actividades saludables y generando oportunidades para que niños, niñas y familias compartan momentos de calidad en un entorno amigable y de convivencia.
La gran convocatoria y el entusiasmo demostrado por los participantes reflejaron el éxito de una propuesta que logró unir generaciones alrededor de una pasión común, transformando una simple colección de figuritas en una experiencia de encuentro, diversión y construcción de vínculos comunitarios.