El intendente de Río Turbio respondió a las críticas del gobernador hacia los jefes comunales kirchneristas, defendió la distribución del Fondo UNIRSE y reclamó mayor transparencia sobre el endeudamiento por 600 millones de dólares que impulsa el Ejecutivo provincial.

La discusión por el endeudamiento en dólares que impulsa el Gobierno de Santa Cruz volvió a tensar la relación entre la administración provincial y un grupo de intendentes peronistas. Esta vez fue el jefe comunal de Río Turbio, Darío Menna, quien salió a responder las declaraciones del gobernador Claudio Vidal y reclamó que el debate abandone las acusaciones políticas para centrarse en la responsabilidad institucional y la transparencia del proyecto.
En una entrevista concedida al programa Por la Tangente, Menna cuestionó el tono utilizado por el mandatario provincial al referirse a los intendentes identificados con el kirchnerismo y sostuvo que cualquier denuncia sobre supuestas irregularidades debe canalizarse por las vías judiciales y administrativas correspondientes.
«Yo me identifico como un intendente kirchnerista. Lo dije desde el minuto uno: soy peronista y kirchnerista. Pero más allá de las identidades políticas, lo primero que tiene que hacer un gobernador es actuar con responsabilidad institucional», afirmó.
Las declaraciones llegan en medio del debate legislativo sobre la autorización para que la Provincia tome una deuda de hasta 600 millones de dólares destinada al financiamiento de obras públicas estratégicas, iniciativa que despertó cuestionamientos de distintos sectores políticos y municipales.
El reclamo por el Fondo UNIRSE
Uno de los principales puntos abordados por Menna fue la distribución de los recursos del Fondo UNIRSE, creado a partir de aportes vinculados a la actividad minera.
El intendente explicó que la propuesta impulsada por varios municipios no busca beneficiar a un sector político en particular, sino establecer un mecanismo equitativo para todas las localidades santacruceñas.
«Lo que solicitamos fue que el 50% de ese fondo sea distribuido según los índices de coparticipación a todos los municipios de la provincia. No solamente a los municipios kirchneristas. A todos los municipios de Santa Cruz», remarcó.
Según sostuvo, la caída de la recaudación y el incremento de las demandas sociales colocan a los gobiernos locales en una situación financiera compleja, obligándolos a sostener con recursos propios servicios esenciales y políticas de contención social.
«La Provincia necesita recursos, pero los municipios también necesitamos recursos. Somos la primera línea de respuesta frente a los vecinos», señaló.
Transparencia antes del endeudamiento
Lejos de rechazar la necesidad de realizar obras públicas, Menna aclaró que la discusión no pasa por cuestionar la inversión en infraestructura, sino por exigir mayor información sobre las condiciones del financiamiento.
Para el jefe comunal, antes de asumir un compromiso financiero de semejante magnitud resulta indispensable conocer con precisión cuáles serán las obras, cómo se ejecutarán, cuáles serán los mecanismos de control y qué impacto tendrá la deuda sobre las futuras administraciones provinciales.
«La obra pública es necesaria. Nadie está en desacuerdo con obras estratégicas para Santa Cruz. Pero primero tienen que estar las obras, la planificación y los controles. Después se define el financiamiento. No al revés», sostuvo.
En esa línea, insistió en que el verdadero debate consiste en determinar si la provincia está en condiciones de asumir una deuda en moneda extranjera sin contar con información suficiente y con un consenso político amplio.
«No queremos que al gobernador le vaya mal»
Durante la entrevista, Menna buscó despegarse de cualquier postura obstruccionista y aseguró que los intendentes no pretenden impedir la gestión provincial.
«No queremos que le vaya mal al gobernador. Queremos que a Santa Cruz le vaya bien. Pero para eso hace falta diálogo, claridad y respeto por todos los municipios», expresó.
Recordó además que Río Turbio y 28 de Noviembre acompañaron anteriormente distintas herramientas financieras solicitadas por el Ejecutivo provincial, incluso enfrentando cuestionamientos dentro del propio espacio político.
«Las herramientas se las dimos porque entendemos la situación de la provincia. También sabemos que el Gobierno Nacional le da la espalda a Santa Cruz. Pero si las cosas no están claras desde el minuto uno, es muy difícil acompañar», manifestó.
La polémica por la asistencia a los municipios
Uno de los pasajes más críticos estuvo vinculado a las declaraciones de funcionarios provinciales que, según Menna, dejaron entrever que la asistencia económica podría depender del respaldo político que reciba el proyecto de endeudamiento.
«La asistencia no puede depender de levantar la mano para una deuda en dólares. Cuando un ministro dice que los municipios que acompañen al Gobierno Provincial van a tener ayuda, la pregunta es inevitable: ¿eso no es extorsión?», cuestionó.
En ese contexto, explicó que Río Turbio afrontó con recursos propios el pago del medio aguinaldo y los aumentos salariales, además de señalar que el municipio dejó de recibir adelantos de coparticipación que anteriormente otorgaba la Provincia.
«Cuando tenemos dificultades no salimos a echarle la culpa a la Provincia. Tratamos de resolver los problemas con los recursos que tenemos», afirmó.
Finalmente, Menna confirmó que junto a otros intendentes del espacio peronista avanzarán con una carta documento para que el gobernador ratifique o rectifique sus declaraciones públicas.
«La democracia es lo primero que tenemos que defender. Siempre voy a defender que el gobernador termine su mandato y tenga herramientas para gobernar. Pero esas herramientas deben discutirse con seriedad, transparencia y sin acusaciones que solo profundizan las diferencias», concluyó.