El concejal de Río Turbio impulsa un diagnóstico de salud puerta a puerta con códigos QR en comercios, entrevistas domiciliarias y la colaboración de la Universidad. El objetivo: conocer la radiografía real de la comunidad y dejar de gestionar «con estimaciones».

«Siempre hablamos de estimaciones, de uno cada treinta, pero cuando queríamos tener una respuesta con un fundamento sólido, no contábamos con ese fundamento». Con esa frase, el concejal de Río Turbio Emilio Martínez sintetizó el espíritu del proyecto que ya está en marcha en la Cuenca Carbonífera: un relevamiento sanitario integral que busca, por primera vez, construir una base de datos real sobre la salud de los vecinos.
La iniciativa, que comenzó con la colocación de cartelería con código QR en distintos comercios de la localidad, ya está dando sus primeros frutos. En apenas unos días, los vecinos comenzaron a responder y —como sucede con todo diagnóstico genuino— aparecieron nuevos interrogantes.
«Estamos teniendo vecinos que nos hablan de que son pacientes oncológicos, otros que son diabéticos, que tienen enfermedades crónicas. Ayer hablábamos con una vecina de Julia Dufour que tenía problemas con el mapa de electrodependientes, algo fundamental con el tema de los cortes del suministro de energía», detalló Martínez en diálogo con Fm La Voz de la Cuenca.
El proyecto no se limita a una encuesta digital. Martínez explicó que el relevamiento está en constante evolución y ya suma nuevas fases: «No solo queda en la encuesta, sino después hacer un relevamiento in situ, con visitas a los vecinos, con entrevistas, todo un análisis metodológico, y la verdad que es ambicioso, pero creo que es más que necesario, nunca se hizo».
La idea es triangular datos provenientes de tres fuentes: la encuesta vecinal, las entrevistas domiciliarias y los registros de los centros de salud (CIC, hospital). El resultado final será un informe que se pondrá a disposición de todos los organismos del Estado, los vecinos y también —en una fase más ambiciosa— de la universidad, para que a través de un proyecto de investigación se profundice el análisis.
Uno de los problemas que motoriza el relevamiento es la dificultad histórica de la Cuenca Carbonífera para atraer y retener profesionales de la salud. «Cuando tuve instancias de reuniones con organismos provinciales, con la propia ministra de Salud, lo primero que se ponía sobre la mesa es: ¿cuántos casos tienen?», recordó Martínez.
El concejal puso el ejemplo de las familias con niños neurodivergentes, que hoy deben trasladarse a Río Gallegos o a Puerto Natales (Chile) para hacer terapias ocupacionales, muchas veces sin obra social. «Es carísimo, y disponer de la ruta en condición, el permiso laboral para los padres… vos imaginate lo importante que sería traer profesionales que trabajen en el área acá. No solamente sería un beneficio para 28 de Noviembre o Río Turbio, sino para toda la cuenca», señaló.
Un aspecto novedoso del relevamiento es el uso de tecnología para llegar a todos los vecinos. Los códigos QR están exhibidos en comercios locales, y el enlace a la encuesta también se comparte en las transmisiones en vivo y grupos de WhatsApp. Pero Martínez ya identificó una brecha: los adultos mayores que no están familiarizados con la tecnología.
«Justamente hablaba con la directora de Persona Mayor de la Municipalidad y en base a esto surge que vamos a iniciar con un ciclo de capacitaciones para tecnologías amigables para personas mayores», adelantó. «Es como te decía: algo que inicialmente sale como la construcción de un mapa de salud, de repente va mutando y se va retroalimentando de nuevos disparadores».
En la entrevista, Martínez también se refirió a una problemática que lo indigna: «Hoy en día sabemos y hemos tomado conocimiento que la Junta Evaluadora no atiende más durante el receso. Yo la verdad que no logro entender cómo la salud se toma vacaciones, siendo que hay un montón de vecinos que requieren del Certificado Único de Discapacidad (CUD) para un montonazo de trámites».
Martínez agradeció a los comercios que cedieron espacios para la cartelería, a los vecinos que ya completaron la encuesta y a todas las personas que se están sumando al equipo de trabajo de manera voluntaria. «Va a llevar tiempo, pero es fundamental que los vecinos y vecinas colaboren, compartan el link, respondan la encuesta, para que podamos tener mientras más cantidad de respuestas posibles. Mejor va a ser para poder trabajar de una manera un poquito más seria en el análisis de estos datos».
El mensaje final del concejal fue claro: «No es una cuestión de hacer crítica, sino de mostrar realmente una radiografía de cómo estamos en materia de salud. Es la realidad y es lo que se tiene que reflejar».