Los extrabajadores del Carrefour Market de Río Gallegos se reunieron con autoridades laborales y sostienen que, si fracasan las negociaciones entre la empresa y el Sindicato de Empleados de Comercio, el Ministerio de Trabajo podría intervenir para abrir una nueva instancia de diálogo.

La incertidumbre que atraviesan más de treinta familias tras el cierre del Carrefour Market de Río Gallegos podría ingresar en una nueva etapa. Los trabajadores despedidos mantienen la expectativa de que el Ministerio de Trabajo de Santa Cruz dicte la conciliación obligatoria si no se registran avances en las negociaciones que actualmente mantienen el Sindicato de Empleados de Comercio y la empresa.
Con esa esperanza, los extrabajadores se reunieron con el secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena, quien les informó que el Gobierno provincial continúa monitoreando las conversaciones y que, de no existir acuerdos, podría activar la herramienta prevista por la legislación laboral para intentar preservar las fuentes de empleo.
Para los trabajadores, el objetivo sigue siendo claro: recuperar sus puestos de trabajo y evitar que el conflicto se reduzca únicamente al cobro de indemnizaciones.
«Nosotros queremos pelear por los puestos de trabajo. No queremos resignarnos a solamente discutir una indemnización», expresó Gustavo Nauto, uno de los voceros del grupo de despedidos.
La prioridad es conservar el empleo
Los trabajadores consideran que existen condiciones para que Carrefour pueda reubicar al personal en otras sucursales de la empresa, teniendo en cuenta la cantidad de empleados afectados y la continuidad de otras operaciones comerciales.
«Creemos que estamos en condiciones porque hay otro local abierto, porque el número de empleos no somos tantos y porque aparte somos muy buenos empleados», sostuvo Nauto.
Además, reclamaron participar directamente de las negociaciones entre la empresa y el Sindicato de Empleados de Comercio, al considerar que quienes hoy se encuentran sin trabajo deben tener voz en las decisiones que definirán su futuro laboral.
«Queremos que el Ministerio genere el espacio para que nosotros también podamos estar presentes en esa negociación», señaló.
Treinta trabajadores directos y diez tercerizados
Según detallaron los propios empleados, el cierre del Carrefour Market dejó sin empleo a unas cuarenta personas que prestaban servicios en el establecimiento, aunque alrededor de diez pertenecían a empresas tercerizadas vinculadas a tareas de limpieza, seguridad y verdulería.
Entre los despedidos también se encuentran trabajadores próximos a acceder al beneficio jubilatorio, lo que agrava aún más el impacto social del cierre.
«Había compañeras a muy pocos meses de jubilarse. Son situaciones muy difíciles que hoy atraviesan muchas familias», manifestaron.
Del desconcierto a la organización
Los trabajadores describieron el fuerte impacto emocional que provocó el cierre repentino del supermercado.
«El miércoles, cuando nos echaron, parecía que nos habían fusilado. Estábamos muertos en vida», recordó Nauto.
Sin embargo, con el paso de las horas comenzaron a organizarse para buscar alternativas y sostener el reclamo.
«No hay que darse por vencido nunca. Siempre hay que apostar a la organización, a la unidad y a la solidaridad porque eso es lo único que hace fuertes a los trabajadores», afirmó.
Críticas al sindicato y respaldo de otros gremios
Durante la conferencia de prensa, los despedidos cuestionaron la escasa información recibida por parte del Sindicato de Empleados de Comercio respecto del estado de las negociaciones con Carrefour.
Si bien reconocieron que el gremio mantiene conversaciones con la empresa, señalaron que hasta el momento sólo recibieron promesas y reclamaron mayor participación en el proceso.
En contrapartida, destacaron el acompañamiento de otras organizaciones sindicales como ADOSAC, ATE, SOEM y distintos gremios que integran el Frente Gremial, quienes expresaron públicamente su respaldo al reclamo.
La postura del Sindicato y del Gobierno
Por su parte, el secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Claudio Silva, reconoció que el cierre del Carrefour Market provocará despidos, aunque aseguró que la prioridad de la organización gremial es preservar la mayor cantidad posible de puestos laborales.
Según explicó, las negociaciones apuntan a lograr la reubicación de parte del personal antes que concentrarse exclusivamente en las indemnizaciones.
Mientras tanto, el Ministerio de Trabajo ratificó que continúa siguiendo de cerca la evolución del conflicto y confirmó que, si las conversaciones entre las partes no avanzan, evaluará dictar la conciliación obligatoria para abrir una instancia formal de negociación.
De concretarse esa medida, los trabajadores consideran que se abriría una oportunidad para discutir alternativas que permitan preservar el empleo y evitar que el cierre definitivo de la sucursal se traduzca en la pérdida irreversible de más de treinta puestos laborales en Río Gallegos.
Con información e imagen de La Opinión Austral.