Un abrazo al Colegio N.º 12 para reclamar por una escuela segura y con clases

Familias, estudiantes, docentes, exalumnos y vecinos de 28 de Noviembre se concentrarán este viernes a las 19:20 frente al edificio del Colegio Secundario N.º 12 y la EPJA N.º 2. La convocatoria busca visibilizar una problemática edilicia que, según las familias, se arrastra desde hace años y que volvió a quedar expuesta por las fallas en la calefacción, una pérdida de gas y nuevas suspensiones de clases.

La comunidad educativa del Colegio Secundario N.º 12 de 28 de Noviembre decidió transformar la preocupación en una expresión pública. Este viernes 28 de agosto, a las 19:20, familias, estudiantes, docentes, exalumnos y vecinos realizarán un abrazo simbólico al edificio escolar, con el objetivo de reclamar respuestas concretas frente a los problemas de infraestructura que afectan el normal desarrollo de las actividades educativas.

La convocatoria surgió a partir de conversaciones entre madres, estudiantes y distintos integrantes de la comunidad educativa que consideran que las dificultades dejaron de ser situaciones aisladas y requieren una intervención integral.

El edificio es compartido por el Colegio Secundario N.º 12 y la Escuela de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos (EPJA) N.º 2, por lo que cualquier inconveniente en las instalaciones termina afectando a una importante cantidad de estudiantes.

La iniciativa fue explicada por Vanessa Raya, vecina, madre y exalumna del Colegio N.º 12, durante una entrevista con FM 105.1 “La Voz de la Cuenca”.

Según relató Raya, los problemas edilicios no comenzaron recientemente. Durante el año pasado ya se habían generado encuentros entre familias para analizar las condiciones del establecimiento y buscar alternativas.

Sin embargo, las dificultades volvieron a profundizarse durante este invierno, particularmente a partir de inconvenientes vinculados con la calefacción y las instalaciones de gas.

Uno de los episodios que mayor preocupación generó ocurrió cuando estudiantes de la EPJA N.º 2 debieron ser evacuados como consecuencia de una pérdida de gas.

Para las familias, ese hecho volvió a poner sobre la mesa una cuestión central: la necesidad de conocer con precisión en qué condiciones se encuentra el edificio y qué medidas se están tomando para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.

“Por más que roten, el riesgo sigue estando”, expresó Raya durante la entrevista, al cuestionar que algunas de las respuestas implementadas sean solamente temporales.

La preocupación, explicó, no apunta contra los directivos ni contra los docentes, sino hacia la necesidad de que las autoridades responsables de la infraestructura educativa garanticen condiciones adecuadas para enseñar y aprender.

En la Cuenca Carbonífera, las bajas temperaturas convierten al sistema de calefacción en una cuestión indispensable para el funcionamiento de cualquier establecimiento educativo.

Las familias sostienen que las dificultades registradas con los equipos han provocado modificaciones en la organización escolar, rotación de cursos y suspensiones de clases.

Pero el reclamo no se limita al funcionamiento de los calefactores.

La comunidad educativa pide una revisión integral de las instalaciones, incluyendo los sistemas de gas, calefacción, electricidad y aquellos sectores que puedan representar riesgos o afectar la actividad cotidiana.

La aparición de una pérdida de gas incrementó la preocupación y generó el planteo de que los controles deberían realizarse de manera preventiva y no únicamente después de que aparece un problema.

Otro de los puntos señalados por las familias está relacionado con el estado de los sanitarios.

De acuerdo con lo expuesto durante la entrevista, en los baños de mujeres funcionarían solamente dos sanitarios, mientras que otros permanecerían clausurados o fuera de servicio.

La situación adquiere mayor dimensión teniendo en cuenta la cantidad de personas que utilizan diariamente el establecimiento.

El Colegio N.º 12 cuenta con más de 300 estudiantes y comparte el edificio con la EPJA N.º 2, que recibe a jóvenes y adultos.

Por ese motivo, las familias consideran que cualquier intervención debería contemplar la totalidad de las necesidades del edificio y no solamente resolver el inconveniente puntual que se encuentre en ese momento.

Uno de los aspectos que más preocupa a las familias es el impacto que las dificultades de infraestructura tienen sobre la continuidad pedagógica.

Las suspensiones de clases y la rotación de estudiantes obligan a modificar permanentemente la dinámica escolar.

Para quienes cursan los últimos años de la secundaria, la situación genera una preocupación adicional. Son estudiantes que se encuentran preparando su ingreso a la universidad, a institutos terciarios o al mundo laboral y necesitan contar con continuidad en sus trayectorias educativas.

Raya señaló que sus propias hijas concurren al establecimiento y que los cambios de horarios, suspensiones y modificaciones en la organización cotidiana terminan repercutiendo en el aprendizaje.

A la preocupación educativa se suma además el impacto que tiene sobre las familias, que deben reorganizar sus horarios laborales y personales cada vez que se modifica el funcionamiento de la escuela.

El abrazo simbólico fue pensado como una convocatoria abierta.

La intención es que participen familias, estudiantes, docentes, exalumnos, directivos, vecinos, organizaciones gremiales y todos aquellos que quieran acompañar el reclamo.

Durante la convocatoria se propuso llevar carteles, globos y distintos elementos que permitan expresar públicamente la preocupación.

Integrantes de ATE también manifestaron su intención de acompañar la actividad.

Más allá de las diferencias que puedan existir entre los distintos actores de la comunidad educativa, el objetivo planteado es generar una expresión colectiva que permita visibilizar la situación y reclamar respuestas.

Durante la entrevista también apareció otro planteo de las familias: la percepción de que otros establecimientos de 28 de Noviembre han recibido respuestas o equipamiento para resolver problemas de calefacción mientras que el Colegio N.º 12 continúa esperando una solución definitiva.

Desde la comunidad educativa reclaman que la institución sea contemplada dentro de las prioridades de infraestructura y que se incorporen los equipos necesarios para garantizar el dictado de clases durante todo el año.

El pedido, remarcaron, no busca responsabilizar a quienes trabajan cotidianamente dentro de la escuela.

El reclamo está dirigido a quienes tienen la responsabilidad de garantizar las condiciones edilicias necesarias para que el sistema educativo pueda funcionar.

Otra de las alternativas planteadas durante la entrevista fue la posibilidad de recuperar mecanismos de cooperación entre el Gobierno provincial y la Municipalidad de 28 de Noviembre.

Raya recordó que en otros momentos existieron convenios para realizar tareas de mantenimiento en establecimientos educativos.

Desde esa perspectiva, las familias consideran que podría analizarse nuevamente un esquema de trabajo conjunto que permita distribuir responsabilidades y recursos.

La discusión apunta a una cuestión de fondo: evitar que las reparaciones aparezcan solamente cuando un problema ya se convirtió en una emergencia.

Para la comunidad educativa, el mantenimiento debería formar parte de una planificación permanente.

La situación del Colegio N.º 12 también abrió una discusión más amplia sobre la infraestructura educativa de 28 de Noviembre.

Durante la entrevista fueron mencionadas otras instituciones que atraviesan dificultades edilicias, entre ellas la Escuela N.º 32 y la Escuela Industrial.

En este último caso, además, continúa pendiente la necesidad de contar con un edificio propio que permita superar las condiciones provisorias en las que desarrolla sus actividades.

Para las familias, estos casos muestran la necesidad de avanzar hacia un plan integral de infraestructura educativa para la localidad, que permita establecer prioridades, presupuestos, plazos y responsables.

El abrazo simbólico busca colocar nuevamente en el centro de la discusión una cuestión que, para las familias, debería ser indiscutible: los estudiantes tienen derecho a recibir educación en condiciones seguras, dignas y adecuadas.

La convocatoria también pretende involucrar a los propios jóvenes.

Raya señaló que los estudiantes preguntan qué pueden hacer frente a los problemas que atraviesan y consideró importante que puedan participar y expresar sus preocupaciones de manera organizada y respetuosa.

La actividad no tiene como objetivo interrumpir las clases ni confrontar con los trabajadores de la institución.

Busca, en cambio, generar una expresión comunitaria que permita reclamar soluciones y abrir una instancia de diálogo con las autoridades responsables.

Este viernes, a las 19:20, el edificio del Colegio N.º 12 será el punto de encuentro de una comunidad que pretende convertir la preocupación en un mensaje colectivo.

El reclamo reúne cuestiones concretas: calefacción, seguridad, baños, mantenimiento, infraestructura y continuidad de las clases.

Pero detrás de cada uno de esos pedidos aparece una demanda mayor: que los problemas no vuelvan a resolverse de manera provisoria y que se avance hacia una solución integral.

Porque una escuela no es solamente un edificio. Es el lugar donde cientos de estudiantes construyen conocimientos, vínculos y proyectos de vida.

Por eso, el abrazo convocado para este viernes buscará rodear al edificio con una expresión sencilla pero contundente: la comunidad educativa quiere una escuela segura, en condiciones y con clases garantizadas.

📍 La convocatoria

📅 Viernes 28 de agosto
🕢 19:20 horas
📍 Frente al Colegio Secundario N.º 12 y la EPJA N.º 2
📌 28 de Noviembre

La invitación está abierta a toda la comunidad. Familias, estudiantes, docentes, exalumnos y vecinos están convocados a acompañar el reclamo con carteles, globos y distintas expresiones de apoyo.

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