Durante más de dos meses, las participantes incorporaron herramientas de arte urbano y cerraron la capacitación con una práctica en terreno. Desde el espacio municipal destacan al grafiti y al muralismo como formas de expresión, construcción de identidad y participación comunitaria.

La Casa de la Juventud de la Municipalidad de Río Gallegos llevó adelante una nueva edición del taller inicial de grafiti, una propuesta que en esta oportunidad tuvo como protagonistas a mujeres que durante más de dos meses se acercaron al arte urbano para aprender nuevas técnicas y herramientas de expresión. El cierre de la capacitación incluyó una práctica sobre una pared, donde las alumnas pudieron llevar al terreno los conocimientos incorporados durante las clases.
El taller se convirtió en un espacio de aprendizaje y experimentación en torno al grafiti, el arte urbano y el muralismo, disciplinas que desde la Casa de la Juventud son abordadas no solamente desde su dimensión artística, sino también como herramientas para transmitir mensajes, generar vínculos y fortalecer la identidad de los distintos sectores de la ciudad.
Durante más de dos meses, las participantes fueron incorporando conocimientos vinculados con la pintura sobre paredes y diferentes recursos propios del arte urbano. El proceso culminó con una jornada práctica que les permitió enfrentarse a una pared y trasladar allí parte de lo aprendido.
Del primer acercamiento a animarse a pintar en una pared
Entre las participantes estuvo Fiamma, quien llegó al taller sin experiencia previa en pintura sobre paredes. Según relató, el proceso le permitió avanzar progresivamente hasta adquirir mayor confianza y animarse a realizar intervenciones de dimensiones más grandes.
Su experiencia también estuvo marcada por el acompañamiento recibido durante las clases y por la posibilidad de aprender junto a otras participantes.
“Que se animen”, fue el mensaje que dejó Fiamma para aquellas personas que tienen interés por acercarse al grafiti o al arte urbano, pero todavía no se deciden a dar el primer paso.
También participó Melina Monzón, quien ya se desempeña como artista visual y encontró en el taller una oportunidad para experimentar con una modalidad diferente de trabajo.
La artista destacó la posibilidad de incorporar nuevas herramientas a partir de la pintura sobre paredes y valoró especialmente el vínculo generado entre las integrantes del grupo a lo largo de la capacitación.
Más de cinco años de trabajo con el arte urbano
El tallerista Bastian Sánchez, conocido como BAS, resaltó el compromiso demostrado por las participantes durante el desarrollo de la propuesta.
Según explicó, el taller de grafiti cuenta desde su creación con 60 egresados, lo que refleja la continuidad que tuvo esta iniciativa a lo largo de los años.
La propuesta apunta a que quienes participan puedan mantener el vínculo con el arte urbano una vez finalizada la capacitación y, en determinados casos, encontrar en esta disciplina una posibilidad para profundizar sus conocimientos y avanzar hacia experiencias relacionadas con el oficio.
Desde la organización se busca que el aprendizaje no quede limitado al espacio de clases, sino que pueda trasladarse progresivamente a diferentes intervenciones y proyectos comunitarios.

Una herramienta para expresarse y ganar confianza
Por su parte, Gabriel Pérez, titular de la Casa de la Juventud, recordó que el taller de grafiti se desarrolla desde hace más de cinco años.
Pérez destacó que el objetivo de estas propuestas no se limita a enseñar técnicas artísticas, sino que también busca generar espacios donde los jóvenes puedan desarrollar confianza, descubrir capacidades y encontrar nuevas formas de expresarse.
En ese sentido, el arte urbano aparece como una herramienta para construir vínculos y generar apropiación de los espacios comunitarios a través de producciones realizadas por los propios jóvenes.

El próximo paso: llevar el arte a los barrios
El cierre de esta edición del taller no representa el final de las actividades para las participantes.
Desde la Casa de la Juventud se proyectan nuevas intervenciones en distintos barrios de Río Gallegos, que reunirán a jóvenes que participaron de los talleres de grafiti y muralismo.
La intención es trabajar sobre espacios públicos y desarrollar producciones vinculadas con la identidad de cada sector de la ciudad, representando a referentes culturales o personas que hayan tenido trascendencia en los distintos barrios.
De esta manera, el aprendizaje adquirido durante los talleres podrá transformarse en intervenciones concretas en el espacio público, combinando arte, participación juvenil y construcción de identidad comunitaria.
La experiencia de esta nueva edición deja así una puerta abierta para que las participantes continúen vinculadas al arte urbano y puedan ser parte de futuras propuestas que llevarán el grafiti y el muralismo a diferentes puntos de Río Gallegos.