
Buena parte de los ocho millones de usuarios españoles de Telegram recibieron el miércoles por la noche un mensaje del fundador y máximo responsable de la aplicación, Pável Dúrov. El magnate ruso hacía referencia a las “regulaciones peligrosas” que anunció el martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, entre las que se cuentan prohibir las redes sociales a los menores de 16 años y atribuir la responsabilidad legal de las posibles infracciones de las plataformas a sus directivos. “Estas medidas pueden convertir a España en un Estado vigilado bajo el pretexto de la protección”, escribió. Lo que no dijo es que Telegram es ajeno a toda vigilancia, tanto la propia como la de terceros, ya que contribuye a la difusión de bulos y desinformación en este y otros países y ha sido durante años el canal de comunicación preferido de los cibercriminales.