Pablo Grasso, intendente de Río Gallegos: «El endeudamiento en dólares es una engaña pichanga. Pueden hacerlo en pesos y lo saben»

En comunicación telefónica desde la ruta, rumbo a Puerto Deseado, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, dialogó este viernes con FM La Voz de la Cuenca y no dejó tema sin abordar: el endeudamiento en moneda extranjera que impulsa el gobernador Claudio Vidal, la crisis en el sistema de salud, el modelo de atención primaria que lleva adelante Río Gallegos de manera autónoma, la situación pesquera provincial y el perfil político del gobernador al que acusó de ser «un opinólogo de la política» en lugar de un ejecutor.

El eje más candente de la entrevista fue el proyecto de endeudamiento en moneda extranjera que el gobierno provincial busca que apruebe la Legislatura. Grasso fue contundente y técnico en su crítica.

En primer lugar, señaló que el gobierno ya cuenta con autorización para endeudarse en pesos: «Ya está autorizado para pedir un endeudamiento en pesos: 350 mil millones más 100 mil millones en letras. Puede hacerlo mañana mismo. Esos son casi tres masas salariales completas».

¿Por qué entonces insistir en la deuda en dólares? Grasso respondió que se trata de una decisión política e ideológica que, a su entender, no tiene justificación técnica: «Nunca en la historia de la provincia se endeudaron en dólares. Es un territorio completamente desconocido para Santa Cruz. El propio secretario de Hacienda de Vidal lo ha reconocido».

El intendente explicó en detalle el mecanismo del endeudamiento con la banca privada internacional: «Estamos hablando de fondos buitre. Vos pedís plata a un banco privado en Estados Unidos y todo lo que firmás queda bajo ley estadounidense. Te tienen que defender abogados americanos. Cuando tenés que devolver, lo hacés en dólares, al tipo de cambio que haya en ese momento. Y como garantía ponés las regalías petroleras o los fondos mineros. Eso significa que mientras debas, esa riqueza no es tuya.»

Además, señaló un punto que pocos debaten: los dólares del préstamo no ingresan a Santa Cruz. «Se los transfieren a la Nación, la Nación los usa para pagar su propia deuda y le da los pesos equivalentes al gobierno de Vidal. Cuando llegue el momento de devolver, será en dólares. Eso es hipotecar el futuro de la provincia.»

Relacionado con esto, Grasso vinculó el veto reciente del gobernador a un proyecto que aumentaba del 3% al 5% la compartición de nuevos proyectos mineros: «Vetó eso porque ya están entregando decisiones soberanas para hacer campaña política. Si no, no tiene explicación».

El mensaje del gobernador: «Está gobernando una provincia y actúa como comentarista»
Grasso fue especialmente duro al analizar el mensaje que el gobernador Vidal difundió el jueves dirigido a los santacruceños. Lo calificó como un discurso de victimización política que responsabiliza a la oposición de los problemas que, según el intendente, son consecuencia directa de la propia gestión.

«La Cámara de Diputados le acompañó todo: la emergencia económica, la emergencia administrativa, la emergencia comercial. Cuando dice que la oposición le pone palos en la rueda, miente. Los que no le apoyaron la emergencia económica fueron sus propios diputados, los del bloque CER.»

Repasó además el deterioro fiscal: «La provincia pasó de tener superávit fiscal a tener deuda, a pagar con cheques gigantes, a haber dilapidado 200 millones de dólares sin rendir cuenta de nada. Tomaron por asalto la justicia, tomó por asalto el Tribunal de Cuentas. Tenemos una integrante del Tribunal de Cuentas que vive en Córdoba y se conecta por internet para emitir dictámenes.»

Contrastó esto con su propia gestión municipal: «Yo no salgo todos los días a decir que Milei me ajusta, que Vidal no me da plata, que el anterior me fundió. La gente me votó para resolver. Para eso estoy.»

Río Gallegos: el modelo autónomo de atención primaria de la salud
Uno de los capítulos más positivos de la entrevista fue la descripción del sistema de salud primaria que Río Gallegos construyó sin apoyo ni provincial ni nacional.

«Nación y Provincia no le dan un peso al municipio. Nunca en la historia pasó esto. Y aún así logramos poner en marcha un jardín municipal, sosteniendo infraestructura propia, dar un aumento del 19% a los empleados municipales», señaló Grasso.

El modelo de atención funciona así: las consultas se facturan al Colegio Médico de Río Gallegos, que retiene un porcentaje y le devuelve al municipio el resto. Con esa plata se compran insumos y equipamiento. «No es un proyecto, es una metodología de trabajo que está dando resultados concretos», explicó.

Los servicios disponibles en los centros de atención de primaria municipal incluyen: kinesiología, odontología (incluyendo prótesis), oftalmología (anteojos), cobertura para quienes no tienen obra social, y atención a derivados del hospital provincial. «El hospital nos manda gente porque no da abasto. La demanda es cada vez mayor y nosotros intentamos absorberla», reconoció.

Asistencia alimentaria: de 1.800 a 2.100 módulos
Otro dato que grafico el impacto social de la crisis fue el de los módulos alimentarios. «El año pasado entregábamos 1.800 módulos de alimentos durante todo el año. Este año ya vamos 2.100 y claramente vamos a superar esa cifra», reveló Grasso. La demanda crece porque «la plata no alcanza y el desempleo avanza en todos los rincones de la provincia».

La situación pesquera: cinco puertos, dos funcionando
Camino a Puerto Deseado, Grasso abordó la crítica situación del sector pesquero provincial. Reveló que Santa Cruz tiene cinco puertos: el de Caleta Paula, Puerto Deseado, Puerto Santa Cruz, San Julián y Río Gallegos.

«De los cinco, solo dos reciben buques pesqueros, y muy pocos. El resto está totalmente abandonado, sin ningún tipo de contención ni política activa».

Prometió mostrar imágenes de la realidad del puerto de Deseado durante la tarde para contrastar con la narrativa oficial: «Te contaron que los barcos están abarrotados. Voy entrando a Puerto Deseado ahora mismo.Van a ver que no es así.»

Planteó los interrogantes que hay que discutir: cómo aprovechar la milla 200, qué condiciones imponer a las flotas, cómo reactivar los muelles abandonados y cómo generar desarrollo productivo sustentable en torno a la pesca.

El YCRT y la usina de 21 megavatios: «Vayan a ver qué pasó con los trabajadores del petróleo en zona norte»
Grasso fue crítico también con la propuesta del gobernador de un convenio con CAMMESA para generar energía a través de la usina de 21 megavatios del YCRT. Cuestionó la falta de claridad en los términos: qué pasa con los trabajadores, qué condiciones se le ponen a la inversión privada, qué retorno tiene la provincia.

«Ellos votaron la privatización. Ahora que se hagan cargo de la empresa. No pidan plata del pueblo para que venga Caputo o alguien de La Libertad Avanza a hacer negocio. Miren lo que pasó con el petróleo en zona norte. Defienden a su gente.»

Destacó que la propuesta llega a un año de que termine la gestión: «Van a fin de año. No van a poder terminar ni comenzar nada. La plata no va a estar más y las próximas gestiones van a tener que pagarlo».

Relación con otros intendentes: diálogo transversal
En el plano político-institucional, Grasso confirmó que mantiene un contacto activo con intendentes de distintos partidos: el de Los Antiguos, Las Heras (Carambia), Puerto Deseado, Río Turbio, 28 de Noviembre, Calafate y la propia Río Gallegos.

«Siempre hemos tenido comunicación en materia de funcionamiento del Estado. Entre todos tenemos una visión más amplia de lo que está pasando y de cómo resolverlo.»

También se refirió brevemente al Concejo Deliberante de Río Gallegos, que desde principios de año tiene una conducción de la oposición: «Hablamos todos los días con gente de todos los sectores. El diálogo institucional funciona».

Entradas relacionadas

Deja tu comentario