Una crisis silenciosa golpea a los trabajadores del Grupo Autofarma, la cadena de farmacias con presencia en toda la provincia de Santa Cruz. En diálogo con FM La Voz de la Cuenca, Guillermo Díaz, empleado de la sucursal de Puerto Santa Cruz, denunció que 202 familias de todas las sucursales —incluyendo 28 de Noviembre, Río Turbio, Río Gallegos, Calafate, San Julián y Piedra Buena— acumulan dos meses de sueldos impagos y el aguinaldo de junio, debido a una deuda que el gobierno de Tierra del Fuego mantiene con la empresa.

Según relató Díaz, la obra social estatal de Tierra del Fuego y el Ministerio de Salud de esa provincia acumulan una deuda cercana a los 7.000 millones de pesos con el Grupo Autofarma. «El problema está en que la empresa tiene una deuda impagable desde el gobierno de Tierra del Fuego. A nosotros la empresa nos muestra los papeles, las promesas de pago, pero los funcionarios fueguinos no cumplen», explicó.
El trabajador detalló que el 28 de junio las autoridades fueguinas prometieron un pago de 80 millones de pesos para comenzar a cancelar la deuda en un plazo de dos meses. «Abonaron solamente 17 millones la primera semana. Después no pagaron más. Eso generó la ilusión de que íbamos a cobrar, pero no fue así. Con esos 17 millones apenas se cubrió el resto del sueldo de abril», denunció.
La situación es crítica para muchos trabajadores que ya no pueden afrontar sus gastos básicos. «Hay compañeros que están siendo desalojados de sus casas porque no pueden pagar el alquiler. Dos meses sin cobrar es mucho. Por suerte hay dueños que entienden, pero otros no», relató Díaz.
En 28 de Noviembre, son 5 empleados los afectados. En Puerto Santa Cruz, 7. En toda la provincia, 202 familias.
La deuda no solo afecta los salarios, sino también la provisión de medicamentos a la comunidad. «Si no hay plata, no podemos comprarle a las droguerías. La droguería te corta el crédito, como cualquier negocio. Ya tenemos cortada la provisión de medicamentos por falta de pago», advirtió el trabajador.
Pese a la gravedad de la situación, los empleados continúan trabajando. «Nos tomamos una medida sin fuerza, pero igual vinimos. Somos de una localidad chica, la farmacia tiene que estar abierta para lo que necesite la gente. Ponemos el pecho a las balas», sostuvo Guillermo.
Los trabajadores elevaron un oficio al gobernador de Tierra del Fuego, explicando cronológicamente la situación desde enero, cuando comenzaron los atrasos. «Queremos que esto se haga viral, que le llegue al gobernador de Tierra del Fuego, que abra la puerta del diálogo y pague la deuda para que podamos seguir trabajando y dando el servicio que necesita la comunidad», concluyó.