Lejos de apaciguarse, el conflicto policial en Santa Cruz suma nuevas tensiones. En diálogo con FM La Voz de la Cuenca, Víctor Cortés, referente de la Mesa de Unidad Policial, advirtió que la situación escala tras el decreto firmado por el gobernador Claudio Vidal y reveló que el gobierno nacional habría intimado a la provincia a solucionar el conflicto bajo amenaza de intervención.

Cortés relató el fracaso de la reunión del viernes con el secretario de Estado de Trabajo. «Fue negativo. Rechazamos la propuesta porque fue insuficiente, hicimos una contrapropuesta y dijeron que no tenían los fondos. Nunca cerraron la paritaria, dieron por finalizada la reunión», explicó. Y agregó: «Vinieron a imponer, nunca fueron a escuchar al personal policial».
Uno de los datos más contundentes de la entrevista fue la versión de que el gobierno nacional habría intimado a la gestión de Claudio Vidal a resolver el conflicto. «Sí, los intimaron a solucionar el conflicto de la policía. Por eso ellos sacaron el decreto, pensando que nos iba a doblegar, y fue todo lo contrario», aseguró Cortés.
Según el referente, la estrategia del Ejecutivo provincial fue contraproducente. «Ellos quieren desunir a la policía, llamando por zonas. No lo logran. Hoy el personal está más unido que nunca. Con 20 años de servicio, jamás vi tan unido al personal policial como hoy», afirmó.
En Caleta Olivia montaron un acampe en la Unidad Regional Norte. En Río Gallegos, instalaron una carpa al costado de Casa de Gobierno y frente a Jefatura de Policía. Además, tres efectivos se mantienen «esforzados» (en vigilia permanente) en Casa de Gobierno desde el fin de semana. «Van a seguir hasta que tengamos una solución», advirtió.
Consultado sobre si recibieron notificaciones tras el decreto, Cortés fue tajante: «Por el momento no hemos recibido nada. La medida sigue fuerte. Ellos hace 40 días que no tienen mando sobre la policía. ¿Piensan que porque sacaron un decreto vamos a salir corriendo a firmar? La cadena de mando está rota».
Cortés también se refirió a las versiones que vinculan a la Mesa de Unidad con el exintendente Pablo Grasso o con La Libertad Avanza. «No hay ningún poder político detrás. Esto no es político. ¿Qué político puede reunir al 95% de la policía en una medida de fuerza? Quieren manchar esta lucha que es noble y digna», sentenció.
Con una adhesión estimada en el 95% de los 6.300 efectivos, la Mesa de Unidad Policial convocó a una nueva marcha para este lunes 13 en Río Gallegos y otra simultánea en Caleta Olivia. «El mensaje para nuestros compañeros es que sigan firmes y dignos. Estamos peleando por la dignidad de la familia policial», concluyó.