El intendente de Río Turbio participó en la movilización realizada en Río Gallegos junto a trabajadores municipales, dirigentes gremiales y autoridades de distintas localidades. El reclamo estuvo centrado en la defensa de la autonomía municipal, los salarios y los recursos necesarios para sostener los servicios públicos.

El intendente de Río Turbio, Darío Menna, participó este jueves de la movilización realizada en Río Gallegos en defensa de los recursos y la autonomía de los municipios santacruceños.
La convocatoria reunió a trabajadores municipales, representantes gremiales, intendentes, concejales, legisladores y referentes de distintas localidades, en una jornada que tuvo como eje el rechazo a eventuales retenciones sobre los fondos coparticipables vinculadas con obligaciones previsionales.
Junto a Menna participaron el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, el jefe comunal de 28 de Noviembre, Aldo Aravena, además de trabajadores y representantes sindicales de diferentes municipios.
La movilización recorrió las sedes de los tres poderes del Estado provincial, donde fueron entregados petitorios al Tribunal Superior de Justicia, al Poder Ejecutivo y a la Cámara de Diputados.
El objetivo fue solicitar definiciones institucionales respecto de la situación de los recursos municipales y plantear la necesidad de encontrar una alternativa que permita atender las obligaciones previsionales sin poner en riesgo el funcionamiento cotidiano de las localidades.
Menna: “Estamos defendiendo los recursos que necesita cada municipio”
Durante la jornada, Menna volvió a advertir sobre el impacto que una eventual aplicación de retenciones podría generar sobre las finanzas de Río Turbio y de otros municipios.
El intendente sostuvo que el reclamo no implica desconocer las obligaciones previsionales, sino discutir cómo cumplirlas sin comprometer los recursos destinados al pago de salarios y al sostenimiento de los servicios públicos.
“Estamos defendiendo los recursos que necesita cada municipio para pagar los salarios, mantener los servicios y responder todos los días a nuestros vecinos. No se trata de desconocer obligaciones, sino de encontrar una solución posible, responsable y consensuada”, sostuvo.
Para el jefe comunal, el conflicto requiere una discusión que exceda el aspecto estrictamente administrativo y contemple la realidad económica de cada municipio.
En ese sentido, volvió a plantear la necesidad de convocar a una instancia política que reúna al Gobierno Provincial y a los intendentes.
“Hace falta una mesa con el gobernador y todos los intendentes. Tenemos que discutir con los números sobre la mesa, pero también con una mirada política que contemple la realidad de cada municipio”, afirmó.
Y agregó: “Si una decisión deja a una ciudad sin capacidad para pagar salarios o prestar servicios, entonces no estamos frente a una solución”.
Un reclamo que busca trascender a Río Gallegos
Desde la movilización se buscó remarcar que la discusión no afecta exclusivamente a la capital provincial.
El secretario general del SOEM de Río Gallegos, Pedro Mansilla, sostuvo que la situación puede alcanzar a los trabajadores de distintas municipalidades.
“Esta situación afecta no solo a la Municipalidad de Río Gallegos, sino a los trabajadores de todas las municipalidades”, señaló.
En la misma línea, el intendente Pablo Grasso cuestionó cualquier medida que pueda afectar los salarios municipales y destacó el rol que vienen asumiendo los gobiernos locales frente a las dificultades económicas de otros niveles del Estado.
“Los sueldos de los trabajadores municipales de toda la provincia no los puede tocar nadie. Los intendentes nos hacemos cargo de lo que abandona Nación y abandona la Provincia”, manifestó.
Para Menna, la defensa de los recursos municipales debe plantearse como una cuestión institucional que involucra a todas las localidades y que requiere reglas previsibles para garantizar el funcionamiento de las administraciones comunales.
Petitorio ante la Legislatura
Uno de los momentos de la jornada se produjo al llegar a la Cámara de Diputados, donde representantes del bloque Unión por la Patria recibieron a los trabajadores, dirigentes gremiales y autoridades municipales.
Los legisladores escucharon los planteos y recibieron la documentación presentada durante la movilización.
Menna valoró la apertura de la Legislatura para escuchar a los representantes municipales y trabajadores.
“Quiero agradecer a los diputados que se acercaron, recibieron a los trabajadores y escucharon el reclamo. Cuando están en juego los recursos de nuestras ciudades, las puertas de las instituciones tienen que estar abiertas. Necesitamos diálogo y decisiones concretas”, expresó.
Río Turbio, también en alerta por el impacto financiero
La participación de Menna en la movilización se vincula directamente con las advertencias que el intendente viene realizando respecto de la situación financiera de Río Turbio.
El jefe comunal sostiene que una retención de recursos municipales sin un acuerdo previo podría afectar de manera significativa la disponibilidad de fondos y dificultar el cumplimiento de obligaciones esenciales.
Por eso, desde su administración se plantea la necesidad de avanzar simultáneamente en dos objetivos: ordenar las obligaciones pendientes con el sistema previsional y garantizar que los municipios mantengan capacidad financiera para funcionar.
La discusión, de esta manera, vuelve a poner sobre la mesa la relación financiera entre la Provincia y los gobiernos locales y el alcance de la autonomía municipal.
El pedido de una mesa política
Menna insistió en que la salida debe construirse a través del diálogo entre las partes y no mediante decisiones unilaterales.
Para el intendente, una eventual solución debe contemplar los números de cada municipio, sus ingresos, sus obligaciones y la capacidad real de afrontar los compromisos sin poner en riesgo servicios esenciales.
La movilización de este jueves terminó así de convertirse en una expresión de alcance provincial: trabajadores y autoridades de distintas localidades plantearon que la discusión previsional no puede resolverse a costa de los salarios, los servicios públicos o la autonomía financiera de los municipios.
Desde Río Turbio, Menna ratificó su posición: cumplir con las obligaciones, ordenar las cuentas y construir una salida consensuada, pero sin comprometer el funcionamiento diario de las comunidades.