La institución conformó una nueva comisión directiva, avanza con las obras de su edificio y organiza una jornada cultural con acto oficial y una gran ramada chilena. También busca profundizar los vínculos con localidades de Chile y seguir ofreciendo sus instalaciones a la comunidad.

El Centro Chileno de 28 de Noviembre atraviesa una nueva etapa institucional con la conformación de su comisión directiva y una agenda que combina trabajo comunitario, preservación cultural, mejoras edilicias y fortalecimiento de los vínculos con las localidades del sur de Chile.
La nueva comisión quedó conformada luego de una segunda reunión y tendrá al frente a Guido Soto, quien asumió como presidente. Lo acompañan José Millalonco, como secretario, y Pedro Güenten, como tesorero. La estructura se completa con Juan Galindo, Camila Irán y Joel Mendoza como vocales titulares, además de Luis Franco, Mirta Ruiz y Ailén Terán como vocales suplentes.
Durante una entrevista en FM 105.1 La Voz de la Cuenca, los representantes de la institución destacaron que el objetivo principal es darle continuidad al trabajo realizado durante los últimos años y, al mismo tiempo, renovar las energías para avanzar con nuevos proyectos.
Soto explicó que durante cuatro años estuvo al frente de la institución y que su intención inicial era dar un paso al costado para permitir la incorporación de nuevas personas. Sin embargo, la falta de jóvenes que se sumen a este tipo de responsabilidades hizo necesario continuar con una estructura que permita garantizar el funcionamiento del Centro.
“Hay que mantener lo que se ha hecho”, fue una de las ideas centrales planteadas durante la entrevista, en referencia al esfuerzo que implicó sostener la institución, mantener su personería jurídica, administrar sus recursos y avanzar en la construcción y puesta en condiciones de su sede.
Una institución que se sostiene con trabajo comunitario
Uno de los principales desafíos continúa siendo el mantenimiento del edificio. La sede del Centro Chileno es considerada por sus integrantes como uno de los espacios institucionales más importantes de 28 de Noviembre y actualmente ya permite la realización de actos, encuentros, actividades culturales y reuniones.
Durante los últimos meses se concretaron distintas obras y adquisiciones. Entre ellas, la instalación de termotanques para garantizar agua caliente, trabajos en los baños y la compra de elementos necesarios para completar las instalaciones.
Todavía quedan pendientes tareas de revoque en sectores exteriores, principalmente en las paredes sur y este, además de trabajos de pintura y terminaciones en los accesos.
La comisión estima que durante este año podría avanzar con la finalización de esas tareas, siempre dependiendo de los recursos que puedan generarse a través de las actividades y alquileres.
Los integrantes explicaron que el mantenimiento cotidiano demanda un esfuerzo permanente. Gas, electricidad, reparaciones, insumos y otros gastos forman parte de una estructura que debe sostenerse con los recursos propios de la institución.
En ese sentido, señalaron que los alquileres de los salones constituyen una de las principales fuentes de ingresos. La política adoptada es mantener valores accesibles para que vecinos e instituciones puedan utilizar las instalaciones, pero al mismo tiempo generar fondos que permitan afrontar los gastos y continuar con las obras.
Salones abiertos a la comunidad
El Centro Chileno dispone de distintos espacios que pueden ser utilizados por la comunidad.
El salón más pequeño tiene capacidad para aproximadamente 80 personas y cuenta con mesas, sillas, parrilla, cocina y baños. El salón principal, en tanto, tiene una capacidad aproximada de 300 personas, aunque la comisión decidió postergar su alquiler hasta completar las tareas de terminación.
La institución también mantiene una política de cuidado permanente de sus instalaciones. Los integrantes explicaron que después de cada alquiler se realiza un control del estado del lugar y que, cuando algún elemento puede ser reparado, se opta por arreglarlo antes que reemplazarlo.
Ese criterio, señalaron, permite preservar el patrimonio de la institución y evitar que los gastos se multipliquen.
Una ramada para celebrar la cultura chilena
Dentro de la agenda inmediata aparece uno de los acontecimientos más importantes del año: la realización de una ramada chilena, que tendrá como protagonista musical al grupo Los Rancheros del Sur, de Río Gallegos.
La actividad está prevista para el 12 de septiembre, mientras que el acto institucional se realizará previamente, el 10 de septiembre, con la participación de autoridades locales y representantes de localidades chilenas.
La propuesta busca recuperar el espíritu de los tradicionales bailes familiares y las celebraciones vinculadas a las Fiestas Patrias de Chile.
La entrada tendrá un valor de 12 mil pesos e incluirá una jornada con música, baile, gastronomía y bebidas. También habrá una barra de bebidas y un espacio destinado a platos típicos.
Entre las propuestas gastronómicas se prevé la elaboración de empanadas de carne y mariscos, además de otras comidas tradicionales.
Los organizadores señalaron que la intención es ofrecer una celebración familiar, ordenada y vinculada con las tradiciones culturales de la comunidad chilena residente en la Cuenca Carbonífera.
La presentación de Los Rancheros del Sur representa además una apuesta por recuperar una propuesta que tuvo buena recepción en una actividad anterior organizada por la institución.
La frontera como espacio de encuentro
Más allá de las celebraciones, uno de los objetivos centrales de la nueva comisión es fortalecer los vínculos con las comunidades chilenas de Puerto Natales, Cerro Castillo y Punta Arenas.
Desde el Centro Chileno remarcaron que la cercanía geográfica entre 28 de Noviembre y Puerto Natales convierte a la integración fronteriza en una herramienta fundamental para el desarrollo cultural, social y turístico.
La institución busca recuperar una dinámica de encuentros periódicos entre autoridades y organizaciones de ambos lados de la frontera.
La idea es mantener reuniones durante el año, generar actividades conjuntas y profundizar una relación que, según señalaron, se fue debilitando con el paso del tiempo.
“Los pueblos se unen”, fue otra de las definiciones surgidas durante la entrevista, en referencia a la importancia de mantener abiertos los canales de comunicación.
La relación también se extiende al ámbito deportivo. Delegaciones de Puerto Natales han utilizado las instalaciones del Centro Chileno para desarrollar actividades y encuentros, mientras que desde la institución se procura ofrecer valores accesibles para facilitar ese intercambio.
Cultura, turismo e integración
Para los integrantes del Centro Chileno, la actividad cultural no se limita a preservar tradiciones. También constituye una forma de fortalecer el turismo y generar vínculos entre comunidades que comparten historia, territorio y costumbres.
La llegada de delegaciones chilenas a 28 de Noviembre y el traslado de instituciones locales hacia Chile forman parte de una dinámica que la nueva comisión pretende profundizar.
En ese sentido, consideran que la buena atención a quienes llegan a la localidad también forma parte de la construcción de un destino turístico.
La institución se propone continuar poniendo sus espacios al servicio de organizaciones deportivas, culturales, sociales y comunitarias, manteniendo una política de alquileres accesibles y colaboración.
Una institución que busca sostenerse con recursos propios
Durante la entrevista también quedó planteada una de las principales dificultades: la institución no cuenta con un esquema permanente de subsidios que permita financiar sus obras.
Por ese motivo, la comisión debe recurrir a actividades, alquileres y eventos para reunir los fondos necesarios.
La organización de la ramada aparece entonces no solamente como una celebración cultural, sino también como una herramienta concreta para recaudar recursos y continuar con las obras pendientes.
Los integrantes explicaron que en los últimos meses se realizaron inversiones en sanitarios, termotanques y almacenamiento de agua, mientras que los servicios representan un gasto permanente.
La premisa es clara: cada actividad debe permitir sostener la siguiente etapa de trabajo.
Una nueva comisión para continuar el camino
Con la nueva conducción, el Centro Chileno busca combinar la experiencia de quienes llevan años sosteniendo la institución con la incorporación de nuevos integrantes.
Sus referentes reconocieron que uno de los principales desafíos es sumar jóvenes que puedan asumir responsabilidades y garantizar la continuidad generacional.
Mientras tanto, la comisión apuesta a mantener una institución activa, con sus puertas abiertas a la comunidad, vinculada con sus pares de Chile y comprometida con la preservación de las tradiciones.
El acto del 10 de septiembre y la ramada del 12 serán las primeras grandes actividades de esta nueva etapa.
Una celebración que, además de reunir música, gastronomía y baile, tendrá detrás una tarea menos visible pero fundamental: sostener una institución que hace de la cultura, la integración y el trabajo comunitario una forma de construir identidad en la Cuenca Carbonífera.