El Secretario General de ATE Santa Cruz dialogó con Fm la voz de la cuenca en medio de la toma del Ministerio de Salud. Denunció descuentos del 100% en salarios por deudas bancarias y propuso la expropiación del Banco Santa Cruz para que vuelva a ser estatal.

En una entrevista cargada de fuertes definiciones, Carlos Garzón, titular de ATE Santa Cruz, describió el crítico panorama que atraviesan los empleados públicos de la provincia. En el marco de un paro de 96 horas y la ocupación pacífica del Ministerio de Salud, el dirigente gremial apuntó contra la política económica del gobierno y el accionar «usurero» de la banca privada.
Garzón reveló que este mes muchos trabajadores estatales sufrieron descuentos de hasta el 100% de sus haberes debido a préstamos bancarios. «Hay compañeros que el mismo día del cobro ya no tenían salario en sus saberes. Es una catástrofe social. El Estado es el primer motor de la economía y, al no haber consumo porque el trabajador no tiene plata, cierran los comercios y hay más despidos», advirtió.
Respecto a la ocupación del Ministerio, Garzón explicó que la medida continuará hasta obtener respuestas concretas sobre pases a planta permanente, reencasillamientos y el cese de la violencia laboral. Hizo especial énfasis en la situación del Hospital de Las Heras, al que calificó como el punto más crítico de persecución gremial. «Nos dicen que si hacemos paro no podemos hacer horas extra, lo cual es totalmente ilegal. Hay un hartazgo que ya no se aguanta más», sostuvo.
Uno de los puntos más rutilantes de la charla fue la propuesta de ATE para frenar el endeudamiento de los trabajadores. Garzón adelantó que están analizando un proyecto de Ley de Desendeudamiento y no descartó avanzar hacia una expropiación del Banco Santa Cruz. «Basta de hacer guita con la nuestra. El banco tiene que ser 51% público para los trabajadores y el pueblo, y 49% para privados. Hay que tocar intereses profundos y empezar por el bolsillo de los bancos para poner la plata en la gente».
Finalmente, el dirigente descartó cualquier división en el Frente Sindical y confirmó que están trabajando en conjunto con ADOSAC y otros gremios. «Nadie se va a salvar solo. El mensaje para los trabajadores de la Cuenca y de toda la provincia es que hay que salir a la calle. Quedarse en casa quejándose es ser cómplice del congelamiento salarial», concluyó.