En el marco de los preparativos por el 50° aniversario del Jardín Maternal Merceditas, niños y niñas visitaron el Museo Histórico Municipal para acercarse a la memoria de la comunidad y dejar su propia marca en una futura muestra conmemorativa.

La historia de una comunidad no se construye únicamente a partir de los grandes acontecimientos. También se escribe en los pequeños gestos, en las experiencias compartidas y en las primeras preguntas que nacen durante la infancia. Con esa premisa, niños y niñas del turno mañana del Jardín Maternal Merceditas protagonizaron una jornada especial en el Museo Histórico Municipal de Río Turbio, donde tuvieron la oportunidad de acercarse a las raíces de la localidad y comenzar a comprender el valor de la memoria colectiva.
La actividad se desarrolló en el marco de las acciones preparatorias por el 50° aniversario de la institución educativa y marcó un hecho significativo para la comunidad: se trata de la primera experiencia de articulación entre el jardín maternal y el museo local, una propuesta que busca consolidarse como una iniciativa permanente para fortalecer el vínculo entre las infancias y el patrimonio histórico de la ciudad.
Acompañados por sus docentes, los pequeños recorrieron las instalaciones del museo, observaron fotografías, objetos y testimonios que forman parte de la historia de Río Turbio y conocieron aspectos fundamentales de la identidad de una comunidad forjada al calor del trabajo, la solidaridad y el crecimiento colectivo.







Más allá del recorrido, la jornada tuvo un fuerte componente simbólico. Los niños y niñas dejaron plasmadas sus huellas en una actividad especialmente diseñada para formar parte de una futura exposición conmemorativa por los cincuenta años del Jardín Maternal Merceditas. Un gesto sencillo, pero cargado de significado: las mismas manos y pies que hoy exploran el mundo con curiosidad quedarán registradas como parte de la historia que mañana otros recordarán.
La propuesta pone en valor la importancia de acercar a las nuevas generaciones a los espacios culturales y comunitarios desde edades tempranas. Entender el pasado no solo permite conocer de dónde viene una sociedad, sino también fortalecer el sentido de pertenencia y el compromiso con el lugar que se habita.
Desde la organización destacaron que la experiencia representa una oportunidad para que las infancias se reconozcan como parte activa de la historia local. Porque los museos no son únicamente espacios donde se conservan objetos antiguos, sino también lugares vivos donde se construyen relatos, identidades y memorias compartidas.
La iniciativa se inscribe además en una mirada educativa que busca ampliar los escenarios de aprendizaje más allá del aula, promoviendo el contacto directo con instituciones culturales que forman parte del entramado social de la comunidad.
En vísperas de un aniversario tan significativo para el Jardín Maternal Merceditas, la visita dejó una imagen cargada de simbolismo: las huellas de quienes recién comienzan a recorrer su camino quedaron impresas junto a la historia de quienes construyeron Río Turbio. Un encuentro entre pasado, presente y futuro que reafirma una certeza fundamental: la identidad se construye desde la infancia y la memoria colectiva se fortalece cuando cada generación encuentra su lugar dentro de ella.