A 11 años de Ni Una Menos, Río Turbio volvió a marchar contra las violencias de género

La comunidad se movilizó en una nueva jornada de reflexión, memoria y compromiso colectivo. Organizaciones sociales, sindicatos, instituciones y vecinos participaron de una convocatoria que renovó el reclamo por una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencias.

Once años después de aquel grito que irrumpió en las calles de todo el país para transformar el dolor en lucha colectiva, Río Turbio volvió a decir presente. Este 3 de junio, la comunidad se reunió una vez más para conmemorar un nuevo aniversario de Ni Una Menos, el movimiento que desde 2015 se convirtió en una de las expresiones sociales más importantes de la Argentina en la lucha contra las violencias por motivos de género.

La jornada estuvo marcada por la participación de organizaciones sociales, asociaciones civiles, sindicatos, instituciones públicas y vecinos y vecinas que acompañaron la convocatoria con el objetivo de mantener vigente una causa que continúa interpelando a la sociedad en su conjunto.

La movilización recorrió distintos sectores de la ciudad y volvió a convertir el espacio público en un escenario de encuentro, reflexión y visibilización. Las consignas, pancartas y expresiones de acompañamiento reflejaron la necesidad de seguir fortaleciendo políticas, herramientas y redes comunitarias para prevenir y erradicar todas las formas de violencia.

A lo largo de la actividad, distintos referentes y representantes de organizaciones compartieron mensajes y reflexiones vinculadas a los desafíos actuales en materia de igualdad de género, acceso a derechos y construcción de una sociedad más inclusiva. Las intervenciones hicieron hincapié en la importancia de sostener espacios de acompañamiento, promover la educación en igualdad y profundizar el compromiso colectivo frente a situaciones de violencia.

A once años de aquella primera movilización masiva que marcó un antes y un después en la agenda pública argentina, la consigna Ni Una Menos continúa expresando una demanda vigente. Lejos de convertirse en una efeméride, el movimiento mantiene su capacidad de convocar y generar conciencia sobre una problemática que atraviesa a comunidades de todo el país.

La participación de diversos sectores de Río Turbio puso de manifiesto una vez más el valor de la organización comunitaria y el trabajo conjunto para construir respuestas colectivas frente a las desigualdades y las violencias. En ese marco, la jornada también sirvió para reafirmar el compromiso de seguir impulsando acciones concretas que promuevan el respeto, la inclusión y la igualdad de oportunidades.

La marcha concluyó con un mensaje que atravesó cada una de las intervenciones realizadas durante la jornada: la lucha contra las violencias de género requiere del compromiso permanente del Estado, las instituciones y la sociedad en su conjunto. Porque detrás de cada reclamo existe una historia, una demanda de justicia y la convicción de que es posible construir una comunidad donde todas las personas puedan vivir libres de violencia.

A once años del nacimiento de Ni Una Menos, Río Turbio volvió a alzar su voz. Lo hizo desde la memoria, desde la reflexión y desde la certeza de que la construcción de una sociedad más igualitaria sigue siendo una tarea colectiva y permanente.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario